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    <title>Historia y Sociedad</title>
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    <description>Hace 700 años, en el 1.300 d.c., en el lugar donde hoy se encuentra Navas de Estena se reunieron por primera vez las Hermandades de Toledo y Talavera. Dos años después se sumó la de Ciudad Real. Estas reuniones que en principio se celebraban en descampado, con el tiempo precisaron de una infraestructura de construcciones fijas que originaron un núcleo de población estable: Navas de Estena. Esta fue la primera reunión de una de las instituciones comarcales más antiguas de España, que tuvo competencias incluso en materia fiscal: la Llega; de la cual Navas de Estena fue sede durante varios siglos.</description>
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      <title>Sintesis Historica de Navas de Estena</title>
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      <pubDate>Wed, 25 Feb 2009 02:52:44 +0100</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Entradas/2009/2/25_Sintesis_Historica_de_Navas_de_Estena_files/Cuadrillero.png&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Media/Cuadrillero.png&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:126px; height:199px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;La villa de Navas de Estena  se encuentra situada al norte de la provincia de Ciudad Real, formado límite con la de Toledo, en el corazón de los Montes, que fueron de esta ciudad. Se levanta en la  margen izquierda del río Estena.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El lugar ya fue poblado en la antigüedad y conocido por los romanos, que se establecieron en sus contornos, ya fuera para cultivar las fértiles riberas del Estena y sus afluentes, aguas arriba de la población, ya para explotar algunos yacimientos mineros. El Rodeo y el Cerro Tajo nos hablan de esos asentamientos a través de una pequeña necrópolis acompañada de restos de construcciones y el hallazgo de un tesorillo expoliado compuesto por monedas de plata, casi todas denarios. Posiblemente continuó alguna presencia visigoda y los musulmanes o mozárabes nos dejaron algún que otro topónimo, como la sierra y arroyo Gualí.   &lt;br/&gt;Estelas romanas que hablan del paso de los romanos por los contornos de  Navas de Estena.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El territorio fue abandonado y después de la reconquista de Toledo (1085), se inician débiles movimientos de repoblación a lo largo del siglo XII.&lt;br/&gt;En el documento que señala los límites del castillo del Milagro, puesto bajo la autoridad del arzobispo de Toledo, D. Rodrigo Jiménez de la Rada en 1222, no aparece Navas de Estena entre los lugares poblados, aunque se menciona el río Estena como extremo occidental del territorio con alguna alquería en sus proximidades.&lt;br/&gt;Por estas fechas viven en los montes numerosas partidas de golfines, gentes dedicadas a beneficiarse de la situación de abandono de la comarca, dada la inseguridad existente en toda tierra fronteriza. Algunos autores ya detectan sus presencia documental en los Montes a mediados del siglo XII.&lt;br/&gt;Desclot dice de ellos en 1282, que son castellanos, gallegos y de otras procedencias, que por deudas de juego algún &quot;mal fecho&quot;, tuvieron que huir de su tierra, y refugiarse en estas sierras y puertos desde donde se acechan a cristianos y moros, les prenden y roban. Debemos entender que los golfines son bandidos de frontera, que ya en el siglo XIII actúan en un campo muy amplio, que va desde la Jara talaverana, Montes de Toledo, Campo de Calatrava, Puerto de Miravete en Extremadura, hasta el puerto del Muradal, entre Castilla y Andalucía.&lt;br/&gt;En los Montes de Toledo, causaban daño y perjudicaban, por tanto, a los repobladores que se aventuraban a construir aldeas retiradas de las ciudades o castillos. Esta población dispersa, era la más vulnerable a sus ataques. &quot;mataban los omes et les tomaban lo que traien e forzaban las mujeres e quebrantaban e quemaban los lugares poblados et les facíen muchos males&quot; decían todavía, a mediados del siglo XIV. Los primeros repobladores, se encontraban ante un numeroso grupo armado y organizado, buenos conocedores de su oficio ya que muchos eran desertores del ejército musulman o cristiano. La actividad de los golfines pues, a lo largo de los siglos XII y XIII supuso, como hemos dicho anteriormente, un grave peligro para los nuevos asentamientos y para el tráfico norte-sur a través de los Montes y Sierra Morena, acrecentado por las frecuentes razzias almorávides.&lt;br/&gt;Después de la batallas de Las Navas de Tolosa (1212), el peligro de ataques musulmanes, desaparece, pero aún quedan los golfines en un medio físico, áspero, donde la población aún no está consolidada y suponen un serio peligro para el desarrollo social y económico para las comarcas de la Jara, en tierra de Talavera y los Montes de Toledo. La reacción de aquellos primeros vecinos no se hace esperar y surge un movimiento de autodefensa entre los ballesteros, colmeneros, y leñadores de los Montes. Ya en 1220 Fernando III concedió a los habitantes de los Montes y cazadores de Toledo el privilegio de poder cazar en los lugares que lo hacían en tiempos de su abuelo, Alfonso VIII y que conservasen sus fueros y costumbres, es decir, que podían hacerlo sin ser molestados con derecho a defenderse.&lt;br/&gt;Por una parte este privilegio nos muestra la importancia que tenía la caza como medio de vida y por otra les permite defenderse con sus armas, empleando como principal, la ballesta. Estos ballesteros y colmeneros se unieron en una hermandad ya que el agrupamiento era el único método eficaz de autodefensa. Con sus armas de caza se defendieron de los ataques y persiguieron después a los golfines, hasta alcanzarles y darles muertes en el lugar donde les encontraban. Los componentes de estos grupos fueron llamados cuadrilleros de la Hermandad y el territorio al que representaban y de donde procedían, cuadrilla.&lt;br/&gt;El reagrupamiento de los hermandinos se hacía mediante el &quot;apellido&quot; o aviso que daban ante la presencia de golfines, iniciándose después la persecución. Era una forma de justicia popular basada en el derecho medieval de la defensión. Algún documento del siglo XII, conservado en el Archivo Municipal de Toledo, nos habla de 104 personas, varones y mujeres, los que componían la hermanda primitiva.&lt;br/&gt;En el siglo XIII existían en el territorio comprendido entre Los Yébenes, el río Estena y el Guadiana, un grupo de aldeas organizadas en cuadrillas constituidas en hermandad y así lo encontró Toledo cuando en 1246 compra este territorio al rey Fernando III, tomando desde entonces el nombre que aún mantiene. Toledo asumió el control de la hermandad integrándose en ella colmeneros y ballesteros, en su mayor parte mozárabes toledanos que tenían propiedades o colmenas en los montes imprimiendo a la institución un carácter casi gremial. Esta hermandad que pasó a denominarse de Toledo, no fue la única, también y por motivos parecidos, nacieron otras en Talavera y en las tierras de Villa Real.&lt;br/&gt;La persistencia del peligro ante el acoso de los golfines y la necesidad de consolidar las poblaciones y su naciente economía, tanto en las tierras de Toledo  como en las de Talavera, hizo que en el año 1300, culminase el proceso que habiendo nacido de modo espontáneo, necesitaba consolidarse con estructuras básicas y de organización eficaz. El 13 de noviembre de este año se reunían en la Aliseda del Estena las hermandades de Toledo y Talavera, estableciendo una concordia o acuerdo para crear una federación entre ambas, otorgándose las primeras ORDENANZAS y acordando reunirse anualmente en el mismo lugar. En la llega de 1302 vuelven a reunirse las hermandades de Toledo y Talavera a las que se unió la de Ciudad Real. En 1312 Fernando IV confirma la federación de las tres hermandades y ratifica todos los privilegios ordenando que no se disuelvan.  El 4 de septiembre de 1335 se reúnen como era costumbre las tres hermandades, pero esta vez en Navas de Estena . Dato singularmente interesante para nuestro pueblo, pues a partir de estas fechas, quizás algunos años antes, ya deja de mencionarse la Aliseda del Estena  y en su lugar aparece Navas de Estena. Había nacido un nuevo lugar poblado en el mismo donde se celebraban anualmente las llegas o juntas generales.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Este documento es el acta con los acuerdos organizativos que las hermandades de Toledo y Talavera firman para unir sus fuerzas contra los malhechores. Se institucionaliza y reglamenta a partir de la Llega celebrada en la Aliseda del Estena el 13 de noviembre de 1338, que corresponde al año 1300. La llega que se refleja en este documento es la primera que conocemos formalizada. El documento original en pergamino, se guarda en el Archivo Municipal de Talavera, está partido por A B C y mide 31 cm de ancho por 46 de alto. La transcripción se debe a Luis Jimenez de la Llave y fue publicada en el Boletín de la Real Academia de la Historia, XXII, 1882. pp.96-99. (Transcripción al final del artículo).&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La concurrencia a ellas desde 1300, fue muy numerosa, pues debían acudir todos loa hermanos y cuadrilleros de manera obligatoria, generando cuantiosos gastos ya que suponía un largo viaje y la estancia de cuatro días en el lugar establecido donde por ser descampado se montaba un campamento con numerosas tiendas llevadas por cada una de las hermandades. Para esta verdadera ciudad de lona, hubo necesidad de crear servicios auxiliares permanentes como almacenes, viviendas, establos, etc. que con los años crearon un asentamiento permanente que dio origen a Navas de Estena, cuyos primeros vecinos debieron estar al servicio de las tres hermandades, al menos durante todo el siglo XIV.&lt;br/&gt;En el siglo XV la hermandad de Ciudad Real, presionó para que la llega se celebrase en el río Bullaque, abandonando el primitivo lugar y aunque se volvió en alguna ocasión como en 1423 y 1456, las llegas se celebraron en El Molinillo, hasta su fijación en Retuerta a partir del siglo XVI.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Cuadrilleros, yugos y tienda con la que se concurría a las &quot;llegas&quot;. Simbología de la Hermandad Vieja de Talavera, según un dibujo del siglo XVI conservado en su archivo municipal.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La hermandad, recogiendo la tradición anterior, organizó el territorio en nueve cuadrillas: Milagro, Navas de Estena, Arroba, Puerto Marchés con San Pablo, Santa María de Herrera con Cedenilla, Santa María del Aguila con Peña Aguilera, Pulgar, Santa María de la Nava con Marjaliza, y San Andrés con Los Yébenes. Después se fusionaron Pulgar y Peña Aguilera, y Los Yébenes con Marjaliza, que pasaron a depender de la cuadrilla del Milagro, quedando las siete que permanecerán a lo largo de la historia de los Montes: Milagro, Estena, Arroba, Las Ventas, San Pablo, Herrera y El Molinillo.&lt;br/&gt;En representación de la cuadrilla de Estena, asiste nuestra reciente población a todas las llegas que se celebran y participa de la historia general de la comarca.&lt;br/&gt;En el censo de 1571 aparece Navas de Estena con cincuenta vecinos.&lt;br/&gt;La situación precaria de la economía monteña, especialmente la de los núcleos de población de la zona suroccidental, motiva la casi despoblación de algunos lugares del señorío concejil toledano con la consecuente crisis demográfica general. En Navas de Estena la población se reduce a media docena de vecinos, había perdido la mitad de la población con respecto al vecindario de 1647.&lt;br/&gt;Superado este difícil momento, a lo largo del siglo XVIII se multiplica cuatro veces su vecindario. Las dehesas boyales rentan 700 reales anuales. La riqueza melera que produce el pueblo asciende a 1.125 reales, convirtiéndose en uno de los pilares de su economía. El rendimiento agrícola es muy bajo, superado ampliamente por el ganadero.&lt;br/&gt;La sociedad en el siglo XVIII está compuesta principalmente por labradores, jornaleros y algunos tratantes de ganado.&lt;br/&gt;En cuanto a la religiosidad popular, hemos de señalar que en 1752 existía una ermita dedicada a la Virgen del Buen Suceso en El Risquillo cerca del poblado de Valderuelo, para cuyas fiestas el Ayuntamiento contribuía con pequeñas sumas.&lt;br/&gt;A finales del siglo XIX y como consecuencia directa de la independencia municipal, apreciamos un considerable avance económico al transformarse las masas forestales en terrenos de cultivo y dehesas apareciendo el típico paisaje de las rañas. La población de 1897 aumentaba en 452 habitantes. En el siglo que concluye, fueron desamortizadas en Navas de Estena 7.085 Ha., adjudicándoles un término de 14.654 Ha.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Autor: Ventura Leblic García, académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, Presidente de la Asociación Cultural Montes de Toledo.&lt;br/&gt;</description>
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      <title>La Llega</title>
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      <pubDate>Wed, 25 Feb 2009 02:52:41 +0100</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Entradas/2009/2/25_La_Llega_files/P1010359.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Media/P1010359_1.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:127px; height:95px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Las Llegas fueron en un principio reuniones o asambleas anuales, en las que se reunían los representantes de los territorios pertenecientes a las jurisdicciones de las Hermandades Viejas de Toledo, Talavera y Ciudad Real.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Desde el siglo XII al XIV los Montes de Toledo son objeto de una lenta y difícil repoblación por ser tierra fronteriza y por tanto &quot;de nadie&quot; y en gran parte yerma debido a su orografía y cerrada vegetación. Después de la conquista de Toledo (1085) se inició una lenta repoblación del territorio, dando al traste los intentos por la inseguridad de la frontera, quedando un amplio territorio entre el Tajo y el Guadiana, como se decía anteriormente, sin ocupar por los reinos cristianos o musulmanes. En este territorio que hoy ocupa nuestra comarca, se establecieron grupos de individuos procedentes de los ejércitos beligerantes o marginales, que encontraron refugio seguro en nuestros montes, los golfines. Cerca de un siglo vivieron en estas asperezas como señores no sometidos, independientes, viviendo del pillaje, como &quot;bandidos de frontera&quot;. A ellos debieron enfrentarse los mozárabes repobladores que envió Toledo o quienes fueran encargados por los reyes de Castilla para poblar el territorio.&lt;br/&gt;En un principio son los colmeneros, ballesteros y leñadores de los Montes quienes tuvieron que enfrentarse de manera esporádica a estos grupos de golfines, bien armados y pertrechados. Pero a medida que el territorio era colonizado las condiciones de supervivencia se fueron haciendo más difíciles y aquellos primeros moradores se organizaron para defenderse ante la gran amenaza, mediante el &quot;apellido&quot;, sistema de aviso o convocatoria ante la presencia de bandidos, que eran perseguidos y ajusticiados de manera inmediata ejerciendo el derecho de &quot;defensión&quot;. Más tarde la dedicación a la defensa de las aldeas monteñas fue propiciada por los monarcas castellanos, concediéndoles el privilegio de &quot;asadura&quot; y confirmando los fueros y costumbres de los cazadores y colmeneros. Estos debieron hacer Hermandad entre los reinados de Alfonso VIII y Fernando III, en los términos que fueron de Talavera, Montalbán y el Castillo del Milagro.&lt;br/&gt;Para coordinar la lucha contra un común enemigo, la Hermandad de los Montes y la de Talavera se dieron una carta de unidad firmada en &quot;la Aliseda del Estena&quot; en el año 1.300, como sistema de autodefensa para estabilizar la población y hacer viable la producción de los recursos del monte que eran su medio de vida.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Este documento es el acta con los acuerdos organizativos que las hermandades de Toledo y Talavera firman para unir sus fuerzas contra los malhechores. Se institucionaliza y reglamenta a partir de la Llega celebrada en la Aliseda del Estena el 13 de noviembre de 1338, que corresponde al año 1300. La llega que se refleja en este documento es la primera que conocemos formalizada. El documento original en pergamino, se guarda en el Archivo Municipal de Talavera, está partido por A B C y mide 31 cm de ancho por 46 de alto. La transcripción se debe a Luis Jimenez de la Llave y fue publicada en el Boletín de la Real Academia de la Historia, XXII, 1882. pp.96-99.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;En el año 1.300 no se fusionaron las Hermandades, sino que se federaron, ya que cada una mantuvo su propia organización; como ocurrió en 1.302 al ingresar la Hermandad de Ciudad Real, hecho que también ocurrió en Navas de Estena. No es una institución unitaria, sino una federación con ordenanzas afines y tan solo los acuerdos tomados en la llega alcanzaban a las tres hermandades.&lt;br/&gt;De esta manera aparece en la historia de la comarca su primera institución básicamente popular.&lt;br/&gt;En Navas de Estena acordaron reunirse anualmente toledanos y talaveranos cada primero de agosto. Este hecho histórico, no solo para los Montes de Toledo sino también para Castilla La Mancha, es el que conmemoramos cuando se cumplen 700 años.&lt;br/&gt;No acaba aquí la importancia de esta institución. Solo es el inicio de una etapa que se prolongará durante el siglo XIV, fechas en las que la asistencia a las llegas era obligatoria y general para todos los que componían la Hermandad. De este primer momento se pasó a la representatividad y solo fueron obligados a estar presentes los alcaldes y hombres buenos a costa de su hermandad. Toledo estaba presente con doce representantes de a caballo y seis peones que venían de la ciudad, más cinco cuadrilleros, con otros tres por cuadrilla de los Montes, todos ellos mayores de veinte años y debían comparecer bien equipados. A los toledanos los nombraba el Ayuntamiento de la ciudad y quedaban obligados a asistir a la llega bajo pena. Los cuadrilleros eran nombrados por su cuadrilla de residencia, que eran siete: las de Arroba, Estena, Molinillo, Ventas, San Pablo, Herrera y El Hornillo. A la de Arroba pertenecían Navalpino, Fontanarejo y Alcoba; a la de Estena Navas de Estena; al Molinillo pertenecían Retuerta, Marjaliza y Los Yébenes; a la de Ventas éste pueblo, igual ocurría con San Pablo; a la de Herrera pertenecían Navahermosa, Hontanar, Navalmorales de Toledo y Navalucillos de Toledo y a la del Hornillo, Horcajo de los Montes. En las primeras divisiones aparecían aldeas que con el paso del tiempo desaparecieron, incluso las cabezas de cuadrilla, como Herrera, que pasó a Navahermosa y El Hornillo a Horcajo.&lt;br/&gt;En el siglo XV se simplificó aun más la representación hermandina, llegando incluso a estar presentes dos alcaldes y siete hermanos por Toledo. Hasta este siglo las llegas se celebraron siempre en Navas de Estena y hacia la mitad de la centuria se desplazan a la cuenca del Bullaque. No obstante, aunque Toledo y Talavera preferían Navas de Estena, Ciudad Real insistió en el Bullaque, celebrando una llega en la propia Torre de Abraham en 1.458. Durante un tiempo hubo planteamientos sobre la vuelta al lugar original, pero Ciudad Real mantuvo su postura de oposición. Aunque ocasionalmente se volvió a Navas de Estena, las siguientes se celebraron en  El Molinillo y prosiguió un peregrinar de la sede, que unas veces se reunió en El Milagro y otras en Retuerta. Más tarde se modificó la tradición de reunirse en descampado, se acordó hacerlo en poblado y en los templos, siendo sedes las iglesias de El Molinillo, Ventas con Peña Aguilera, incluso llegó a celebrarse una en tierra de Talavera en El Villar del Pedroso, para volver de nuevo a su lugar de origen.&lt;br/&gt;En los siglos XVI y XVII entran en decadencia las llegas por disolución de la federación, manteniéndose tan solo las de la Hermandad Vieja de Toledo, que decidió reunirse en su casa de postas, detrás de la Catedral, quedando bajo su jurisdicción los llamados &quot;casos de hermandad&quot; o delitos cometidos en descampado.&lt;br/&gt;Pero el desplazamiento de la Hermandad Vieja a la ciudad de Toledo, no fue causa para que en los Montes desaparecieran las llegas. Hacia 1.568 los catorce pueblos del territorio histórico de los Montes habían comprado el derecho a percibir las tercias reales, pagando por ello 260 fanegas de trigo y 31 celemines de cebada. Para efectuar los repartos correspondientes, se reunían el primer lunes después de San Andrés, en noviembre, un apoderado o representante de cada uno de los pueblos monteños en la iglesia parroquial de Retuerta, por lo que las llegas se convirtieron en los montes, una vez más, en anuales y tan solo eran los catorce pueblos mencionados los que estaban representados en ellas. Así perduró esta institución hasta mediados del siglo XIX. Por lo que nos encontramos con una corporación monteña que se mantuvo activa desde la edad media, hasta la independencia municipal de los 14 pueblos, caso excepcional en las instituciones de carácter representativo en nuestra Región.&lt;br/&gt;La excepcional ocasión para celebrar ésta efemérides monteña, la brindó la Asociación Cultural Montes de Toledo, de ámbito comarcal, que se fundó en 1.977 con el objetivo de recuperar nuestras señas de identidad comarcal a través del estudio, divulgación y protección de nuestro patrimonio cultural y natural. Uno de sus logros es la recuperación de las fiestas anuales de los Montes de Toledo, habiéndose celebrado veintidós en otros tantos municipios de la Comarca, tanto de Toledo como de Ciudad Real. Esta fiesta comarcal pretende reunir a los 14 pueblos que fueron del viejo territorio de los Propios y Montes de la Ciudad de Toledo con los de la Meseta de los Montes, completando de esta manera una comarca natural con afinidades sociológicas, que se extiende desde el Tajo hasta el Guadiana. Todos los años se reúnen alcaldes y vecinos de los Montes en uno de los hoy 35 pueblos, para reivindicar la Comarca de los Montes de Toledo como espacio territorial, con personalidad e identidad propia, diferente a otras que nos rodean, con su cultura, sus características geográficas, sus costumbres, sus formas de vida, etc... que nos debe hacer sentir miembros de un mismo territorio con muchos siglos de andadura en común y que hoy va saliendo de un olvido secular para encontrarse de nuevo con su propia entidad.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El Ayuntamiento de Navas de Estena y la Asociación Cultural Montes de Toledo organizaron en el año 2000 una serie de eventos culturales, que culminaron el 17 de Junio con la XXIII Fiesta de los Montes de Toledo y la celebración de una llega en la que estuvieron la mayoría de los pueblos de la Comarca para celebrar, junto con los vecinos de Navas de Estena y de los Montes de Toledo esta fecha tan emblemática para nuestra historia.&lt;br/&gt;</description>
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      <title>De los golfines al maquis</title>
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      <pubDate>Wed, 25 Feb 2009 02:52:38 +0100</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Entradas/2009/2/25_De_los_golfines_al_maquis_files/GUARDIACIVIL_1.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Media/GUARDIACIVIL_1.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:159px; height:95px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;En España siempre hubo focos casi endémicos de bandolerismo que aparecen en comarcas con carácter fronterizo o en aquellas que por la morfología del terreno les servían de refugio habitual. Podemos hablar de Andalucía, Galicia, Cataluña o los Montes de Toledo, como centros de actividad. Son famosos y legendarios en estas regiones los bandoleros Serrallonga, ejecutado en Barcelona en 1634, Perot el Lladre, muerto en 1645 que cita Cervantes, José María el Tempranillo, amnistiado en 1854, el Vivillo, el Pernales, los Siete Niños de Ecija en Andalucía; en Castilla la Nueva el renombrado Luis Candelas, en Galicia Pepa la loba, el célebre Carchenilla uno de los más antiguos de los Montes de Toledo o el más moderno Moraleda en esta misma comarca, donde Lópe de Vega también tomó de su historia y leyendas para escribir la obra conocida como Las dos Bandoleras.&lt;br/&gt;No fue un mal que tuviese exclusivamente a España como protagonista; media Europa se vio poblada por numerosas banderías que tuvieron en algunas regiones escenario habitual como Córcega. Nos podemos remontar incluso al mundo romano donde Caco fue modelo de bandolero hasta el extreme de convertirse su nombre en sinónimo de ladrón. Sin olvidar a los griegos Skirón y Procusto, vencidos por Teseo. En Inglaterra tuvieron la habilidad de convertir sus bandoleros en héroes, recordemos a los populares Robin Hood, Dik Turpin o Rob Roy en Escocia, exportados por la literatura inglesa ocultando otro tipo de bandidaje. En Francia aparecen en el siglo XVI los &quot;hermanos de la Samaritana”; los más populares son los famosos Cartouche y Mandrin. En Italia fue muy conocido Pedro el Calabrés.&lt;br/&gt;El bandolerismo ha sido un fenómeno sociológico universal posiblemente producto, aunque parezca tópico, de factores relacionados con la miseria o injusticias en momentos determinados, que propiciaron una reacción de rebeldía que llevó a muchos marginados sociales a situarse frente a la ley. No se trata de justificar esta plaga social sino buscar los orígenes sociológicos del fenómeno. Otra de las causas quizá la de mayor incidencia son las guerras más o menos prolongadas donde grupos humanos adquieren hábitos de matar, expoliar, avasallar sin otra ley que la fuerza; conductas que después son difíciles de erradicar en algunos sectores y por lo tanto provocan la aparición de más sujetos inadaptados, incapaces de someterse a normas sociales pacificas y se alejan allí donde la sobrevivencia con sus costumbres les favorece.&lt;br/&gt;En la Mancha también se desarrolla, este fenómeno al ser un territorio cruzado por importantes vías de comunicación aunque el medio no les favorecía por ser terreno llano. Buscaron sus espacios para delinquir en las fronteras con los Montes o Sierra Morena donde por el contrario estos lugares les posibilitaban las emboscadas y una rápida retirada a parajes seguros, convirtiendo el propio territorio de los Montes en escenario de correrías, siendo sus protagonistas todos buenos conocedores del terreno por haber sido su medio habitual de vida. La mayor parte de éstas personas fueron de extracción social campesina, muchos de ellos desertores empujados, por su propia patología y por el ambiente socioeconómico, a cometer injustificables atropellos como única salida a su infelicidad.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;LOS GOLFINES&lt;br/&gt;En la minoría de edad de Alfonso VIII (1158-1214) según algunos autores, ya se les cita como salteadores de caminos que realizan sus acciones entre el Tajo y los Montes aprovechando la inseguridad del reino. La aparición de los golfines se diluye entre los siglos XII y XIII pudiendo ser calificados en definitiva como bandidos de frontera que encuentran en sus comienzos un amplio territorio entre la Mancha y Extremadura que se está repoblando, que aún son pocas las defensas. Y las espesuras del monte refugio seguro. Quienes eran éstos, de dónde procedían o como se organizaron, son interrogantes que surgen después de introducir el tema. Autores come José María Cuadrado, los define como: &quot;vagos, malhechores, criminales, prófugos, hidalgos arruinados por el juego o por los vicios&quot;. En 1327 se les titulaba como &quot;... malhechores de la Jara o de los Montes&quot;. Otros hablan de los golfines como &quot;individuos marginados y empobrecidos a los que las perspectivas de ganancias fáciles empujan hacia la frontera&quot;.&lt;br/&gt;Formaron grandes grupos dispersos por el territorio comprendido entre el Tajo y Sierra Morena concentrando su actividad en los puertos del Milagro, Orgáz, Muradal, Miravete y otros. Alcanzaron tal número que según un documento del siglo XIV eligieron rey al legendario Carchena, caudillo que debía concentrar el poder y la autoridad sobre el resto de las bandas. Llegaron los golfines a constituir un serio peligro durante los reinados de Sancho IV (1284-1295)y Fernando IV (1295-1312)y las Cortes de Castilla tuvieron que intervenir a fin de proteger los concejos y territorios donde operaban estas bandas convertidas en verdaderos ejércitos organizados que se movían con entera libertad y con el apoyo de castillos, torres y villas bajo su dominio.&lt;br/&gt;En la segunda mitad del siglo XIV retrocede la belicosidad de estas bandas con la fusión de las hermandades de Toledo, Talavera y Ciudad Real. La acción hermandina y el factor de reinserción social mediante perdones reales, y concejiles o prestación de servicios de armas como mercenarios, hizo retroceder en gran medida la actividad de los golfines.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;LAS HERMANDADES COMO FORMA DE REPRIMIR EL BANDOLERISMO&lt;br/&gt;&quot;Los vecinos de Toledo que han algo en los montes veyendo los muchos males et estragamientos que los golfines et los otros omes malos facen ne lo suyo et en las nuestras cosas, et entendiendo que era servicio de Dios et de nuestro señor el rey don Fernando, et pro et guardo de Toledo et de su termino, acordaron de catar y manera de como se pudiese esto escarmentar, et ficieron hermandad entre si en tal manera que doquiera que supieren que andan los golfines e otros omes malos en la nuestra tierra que vayan en pos de ellos et que los prendan et los tomen tambén a ellos como a los que los encubieren porque so faga en ellos escarmiento et la tierra se guardada&quot;.&lt;br/&gt;Así se expresaba en el año de 1300 un documento que definía la hermandad de ballesteros, colmeneros y leñadores que había nacido en los Montes en el siglo anterior. No conocemos la fecha de su fundación que en principio debió ser espontánea, para institucionalizarse después.&lt;br/&gt;La repoblación de los Montes se consolida muy lentamente impulsada primero por Alfonso VII quien dona Montalbán y sus territorios aledaños a los templarios, después a Téllez de Meneses y al arzobispo Jiménez de Rada. La repoblación se realizó generalmente teniendo como base una fortificación. torre o castillo, que garantizaba en lo posible un refugio en caso de necesidad y a voces fue un factor de estabilización de la población que necesitó, establecer sus propios medios de autodefensa en un territorio hostil, duro e inhóspito. Tras la retirada almohade, se afirma la vida en estas comarcas y se suceden los movimientos migratorios hacia ella propiciados por Talavera, el arzobispo Rada y los mozárabes. En este contexto humano y geográfico actúan los golfines come elemento hostil. Los colonos, en respuesta, se unen y forman grupos armados con sus herramientas y armas de caza especialmente ballestas, lanzas o picas con las que les hacen frente y persiguen.&lt;br/&gt;A los primeros repobladores de los Montes, Fernando III le concedió en 1220 el privilegio de seguir cazando y conservar sus fueros y costumbres que tenían establecidos desde Alfonso VIII. Es por tanto una sociedad rural que se autogobierna con &quot;sus fueros y costumbres&quot; al tiempo que se autoprotegen creando una milicia civil o hermandad frente al bandolerismo. Dice Pisa en el siglo XVII que &quot;desde su primer principio no fue ordenada por los reyes sino por los mismos pueblos de los Montes...&quot; lo que otorga a esta institución un carácter popular de nacimiento desvinculada de cualquier carta real hasta pasado un tiempo.&lt;br/&gt;Un hecho crucial en la vida de esta organización sucede en 1300 cuando se unen los toledanos de los Montes, con los talaveranos de la Jara y dos años más tarde los de Villa Real, en una federación, abriendo así una etapa donde la nueva institución resultante cobrará mayor efectividad coordinando sus esfuerzos aumentando el potencial humano y mejorando las estrategias de lucha contra el bandolerismo.&lt;br/&gt;La eficacia de la Hermandad primitiva radica en parte, en lo expeditivo y cruel de sus métodos. Este rigor se comprende por la necesidad de ejemplarizar, los castigos a quienes tenían pocos escrúpulos con los colonos de los montes, sus mujeres, haciendas y aldeas.&lt;br/&gt;La estructura en cada hermandad fue semejante y su organización independiente. Por lo que no se trata de una hermandad realmente, sino tres con ordenanzas comunes y un órgano de gobierno que las coordinaba: la &quot;Llega&quot; o Junta General de las tres.Ya en la nueva federación hermandina se establece la obligatoriedad de acudir a las persecuciones los colmeneros llamados, so pena de 100 maravedís y además que fueran armados de ballestas, lanzas y dardos e incluso a quienes estos convocasen. También se establecía el poder pasar por los territorios de cualquiera de las tres hermandades en persecución de bandoleros y un apoyo logístico de sus colmeneros.&lt;br/&gt;Más tarde se organizaron los alcaldes, mayordomos, regidores. alguaciles y apareció el procedimiento sumarial y la división del territorio en cuadrillas para la mejor vigilancia y persecución de malhechores. Las reuniones de las tres hermandades en Junta General o &quot;Llega&quot; se realizaba cada año en un descampado cercano a Navas de Estena.      &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Cuadrillero: Recreación en dibujo a cargo de Luis Riaño&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;EL BANDOLERISMO A PARTIR DEL SIGLO XV&lt;br/&gt;La inseguridad en los Montes de Toledo y vecina comarca de la Jara remite notablemente a partir del siglo XV. Los golfines son figuras casi legendarias propias de la literatura hermandina. En los Montes y tierras de Ciudad Real localizamos por vez primera a mediados del siglo XV algunas bandas de origen político. Grupos de rebeldes a la corona capitaneados por Diego Muñoz y Manuel de Hernández con numerosos seguidores de a pie y a caballo, tuvieron enfrentamientos con la Hermandad en combate abierto. Las guerras civiles en Toledo también repercutieron en los Montes. En Retuerta conocemos otro encuentro entre la Hermandad y partidarios de los Ayala.&lt;br/&gt;No obstante la represión contra los comuneros castellanos provocó la huida hacia tierras catalanas engrosando las filas del bandolerismo catalán que fue la pesadilla del Emperador por cuanto que no dejaron de asaltar los transportes de oro que desde Sevilla, Madrid, Zaragoza llegaban a Barcelona. El foco critico de bandolerismo en la España de Carlos I y Felipe II fue Cataluña a donde enviaron sus mejores hombres le confianza como virreyes para combatirlo.&lt;br/&gt;En el siglo XVI conocemos una pragmática del Emperador fechada en Toledo el 7 de marzo de 1539 contra el bandolerismo.&lt;br/&gt;El bandolerismo en los Montes del siglo XVII ya no era sino un puro recuerdo literario. La Hermandad Vieja había decaído notablemente. Felipe V limitaba su jurisdicción en materia criminal.&lt;br/&gt;A pesar de este declive hermandino, se renuevan sus ordenanzas; las de Toledo en 1746, Talavera en 1749 y Toledo de nuevo en 1792. En el reinado de Carlos III renace el bandolerismo andaluz destacando la figura de Diego Corrientes (1757-1781). En el de Carlos IV se incrementa, siendo representativas las cuadrillas de el Tenazas (Francisco Mateos Pontón)y los Berracos. No influye en los Montes de Toledo el bandolerismo andaluz de esta centuria.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Cuadrilleros de los siglos XVI, XVII y XVIII &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;EL BANDOLERISMO EN EL SIGLO XIX&lt;br/&gt;El siglo XIX supone la reaparición del bandolerismo en los Montes de Toledo y quizás con más virulencia que en ningún otro momento de su historia. Las causas podemos encontrarlas en la inestabilidad política, social y económica del país, acrecentándose más aún en esta comarca que representa un islote en el centro peninsular entre los ríos Tajo y Guadiana, aproximadamente, 6.500 km2 de montes, rañas, dehesas y valles, con una densidad de población inferior a 10 habitantes por km2. Su interior es un intrincado laberinto de valles y sierras en todas las direcciones cubiertas de un monte cerrado que solo conocen pastores y carboneros.&lt;br/&gt;La desamortización no hizo sino traspasar los montes de manos y no principalmente a las de sus habitantes. Aparecen las poderosas familias de distinto origen y foráneas al territorio, que adquieren extensas fincas, fenómeno que allí perdura hoy y tratan de sacar provecho en las zonas roturables cultivando las rañas y algunos valles o bien convirtiéndolas en montes privados para recreo de sus propietarios. Los montes públicos y comunales quedan reducidos a la extensión necesaria para el abastecimiento de leña, carbón y pasto. En este escenario surge el bandolerismo.&lt;br/&gt;La guerrilla que aparece con la invasión napoleónica de España, y se hace permanente en la comarca durante un lustro, sirvió de escuela obligada y voluntaria a muchos patriotas que se refugiaron en sus espesuras aprendiendo a vivir en ellas. La procedencia de las guerrillas era fundamentalmente monteña buenos conocedores del territorio. Estas partidas aprendieron a interceptar correos, asaltar convoyes y destacamentos franceses, establecieron puestos de observación de tropas, etc... todo ello en provecho de la Junta Central a través de un Estado Mayor residente en Horcajo de los Montes. Distinguiose como jefe D. Ventura Jiménez, conocido como el héroe del Tajo, muerto en Los Navalucillos a consecuencia de las graves heridas sufridas en un ataque a Toledo.&lt;br/&gt;La aparición del bandidaje actuando al tiempo que la guerrilla es aprovechada por la autoridad josefina para desacreditar a los patriotas. Son los inicios del bandolerismo contemporáneo que podemos calificar en estos primeros tiempos de ocasional, aprovechando la confusión reinante.&lt;br/&gt;Desde 1814 y hasta después de la primera carlista no conocemos una actividad permanente y destacada en la comarca. Los pueblos del interior continuaron sumidos en el abandono y con una economía de subsistencia. Las tentativas de reactivación económica iniciadas por algunos liberales no condujeron a nada positivo.&lt;br/&gt;A iniciativa de los grandes y pequeños ganaderos se presento en octubre de 1834 un proyecto de ley para disolver las hermandades viejas de Toledo, Talavera y Ciudad Real, suprimir el derecho de asadura mayor y menor y dar utilidad pública a sus establecimientos. Algunos de los últimos cuadrilleros ocuparon cargos en la Sociedad Económica de Amigos del País en Toledo.&lt;br/&gt;Por causas suficientemente conocidas surgen las guerras carlistas o civiles y en ellas tienen su origen gran parte de la actividad bandolera en los Montes que se desarrollará hasta finalizado el s. XIX, cuya casuística evolucionó con los intereses colectivos e individuales de las partidas. Avanzada la guerra, las tropas carlistas, más reducidas, recurrieron a la guerra en guerrillas formando grupos de una docena de hombres aproximadamente llamados &quot;gavillas&quot; con objetivos de merodeo y acoso de las comarcas. En 1835 capitaneaba las partidas carlistas que operaban en los Montes, el Coronel D. Cándido López, asistido por sus segundos la Diosa, Galán, Perfecto y Mariano Peco. El ejército realista o cristino era mandado por el ex-guerillero toledano Paralea, buen conocedor de este tipo de acciones. La derrota de Los Yébenes inflingida a los carlistas de Jara por el brigadier Flinter el 19 de febrero de 1838 supuso la muerte de 500 carlistas, 300 heridos y 2.600 prisioneros (B.O.P 9-VI- 1838) de los cuales 396 eran de los Montes y Jara naturales de San Martín de Montalbán, Cuerva, Navahermosa, San Pablo, Ventas con Peña Aguilera, los Alares, Casasbuenas, Aldeanueva de Barbarroya, Mohedas de la Jara. Nava de Ricomalillo, Navalmoralejo, Campillo de la Jara, Anchuras y Aldeanueva de San Bartolomé. Todos fueron indultados. Sus edades oscilaban entre los 17 y 21 años. Otros veinte indultados en el mismo año por abandonar las partidas carlistas, eran en su totalidad jornaleros con edades inferiores a los 30 años, solteros, que habían estado encuadrados en las partidas de Palillos, Serrador, Gil, Jara, Melitón y Lago. Estos perdones no se cumplieron en algunas ocasiones, dando lugar al retorno a la facción con los resentimientos oportunos, convirtiendo a los individuos en más peligrosos y sanguinarios.&lt;br/&gt;A medida que avanza el conflicto la ideología de muchas facciones carlistas se transfiere a un segundo orden y la relación de ejército regular desaparece dando paso a la partida que apoyándose en la lucha. busca el botín, independiente de las órdenes que pueda recibir. La situación de alarma permanente en la comarca lo evidencian los ataques que sufren algunas poblaciones siendo especialmente graves los dos asaltos a Navahermosa realizados por las partidas de Jara, Peco y Tercero. Parecidos episodios sufrieron en Gálvez. Belvís, Puebla de Montalbán, La Estrella, San Pablo, Las Navillas. Orgaz, que nos muestra una situación de inseguridad y angustia dada la crueldad con la que se condujeron las facciones en muchas de las tristes jornadas que protagonizaron.&lt;br/&gt;El 13 de noviembre de 1839 se levantó el estado de sitio en la provincia, la paz sólo fue en el papel para la comarca de los Montes que continuó infestada de partidas &quot;facciosas&quot; mostrando su verdadera faz sin posibilidad de disfraces políticos. Entre los montes quedaron los Palillos, el Valenciano, el Mestizo, Tripacana, Carnicero, Mariano Ruiz el Pichapelá, Francisco del Moral, Pata de Porra, estos dos últimos fusilados en Toledo. La guerra teóricamente estaba concluida y los carlistas pudieron acogerse al indulto decretado o salir del país, pero aquellos que no habían hecho otra guerra que la suya, optaron por quedarse en las sierras continuando la vida a la que se habían adaptado. Por los años cuarenta continuaba Rito Flores al mando de la partida Palillos merodeando por los Montes.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;ULTIMO CUARTO DEL SIGLO XIX&lt;br/&gt;Reaparece en los años setenta un nuevo rebrote de bandolerismo sin móvil político que continúa generacionalmente buscando una solución radical a diversas situaciones de origen delictivo, marginal o social. Esta generación de bandoleros en los Montes procede de las zonas periferias de la comarca y de su interior, muchos de ellos jóvenes que vivirían al margen de la ley una corta y azarosa existencia.&lt;br/&gt;El 20 de julio de 1874 se declaró el estado de guerra en las provincias de Toledo, Ciudad Real, Cuenca, Guadalajara y Segovia. En 1875 recorren el interior de la comarca las partidas de los Juanillones, Purgaciones. el Magro, Polo y Merendón. Las dos primeras se distinguieron por sus numerosas acciones criminales, contando con varios muertos y secuestros. En 1877 el Magro, los Juanillones y Purgaciones secuestraron a D. Pedro Guerrero Quintanilla de Horcajo de los Montes para pedir rescate, en cuya acción participó también Moraleda. El Magro mato a un sargento de la Guardia Civil en una celada y secuestró al hijo del alcalde de Pulgar.&lt;br/&gt;Aplicaron los bandoleros a los propietarios de las grandes fincas, un impuesto llamado &quot;limosna&quot;, con el fin de poder visitar sus predios sin ser molestados. En 1880 se delimitaba la zona de refugio y actividad bandoleril por un extenso triángulo con vértices en Consuegra, Malagón y Navahermosa.&lt;br/&gt;Se inicia el declive del bandolerismo en los Montes con la celada de Villacañas. En aquella ocasión quedaron batidos en el campo algunos bandoleros. Fueron apresados Ambrosio y Casimiro Navarro los Purgaciones, Juan y Felipe García-Quilón López-Simancas los Juanillones y Bernardo Moraleda que más tarde logró escapar con Felipe el Purgaciones. Los componentes de las partidas se dispersaron unos hacia Andalucía, otros a Extremadura, otros simplemente desaparecieron. Algunos de los que escaparon a Portugal fueron repatriados.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&quot;Revisión de documentos&quot;, cuadro de J. Cusach&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;LOS JUANILLONES Y LOS PURGACIONES &lt;br/&gt;  &lt;br/&gt; &lt;br/&gt;Tratamiento aparte merecen estos hermanos tristemente famosos, aún hoy recordados como bandoleros temidos y osados de los Montes de Toledo.&lt;br/&gt;De los Juanillones sabemos que fueron naturales de Fuente del Fresno (Ciudad Real); Felipe, el mayor, había nacido en 1830. No sabía leer ni escribir. Fue apresado en Villacañas, juzgado en Albacete y condenado a 53 años y 4 meses de presidio mayor por delitos de robos y pertenecer a cuadrilla armada. Murió en el penal de Puerto de Santa María. Juan había nacido en 1834, también analfabeto. En 1875 cuando había cumplido 45 anos se unió a su hermano Felipe &quot;por no dejarlo solo en la sierra&quot;. Consiguió escapar de la celada de Villacañas y huyó a Portugal desde donde fue repatriado. Se le recluyó en la cárcel de Ciudad Real y de aquí pasó, a Toledo donde fue ajusticiado.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Los hermanos Juanillones&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Ambrosio y Casimiro Navarro, los Purgaciones, fueron naturales de Fuente del Fresno (Ciudad Real). Ambrosio fue desertor del ejército cristino, militando con los carlistas bajo las ordenes de D. Antonio Merendón. También desertó y organizó una cuadrilla con Castrola, el Gulli y otros. Fue detenido y condenado junto con su hermano a 24 años de prisión. Ambos se fugaron y continuaron su vida delictiva. Fue hecho prisionero en la celada de Villacañas y fusilado en Toledo. Casimiro corrió la misma suerte aventurera que su hermano y encontró junto a él la muerte en Toledo, corriendo el año de 1882.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;BERNARDO MORALEDA&lt;br/&gt;Es sin duda el bandolero monteño más recordado actualmente en toda la comarca. Es conocido como bandido bueno o generoso. No falta quien le llama &quot;el Bueno&quot; no obstante hay que matizar este apelativo ya que aunque los códigos de sobrevivencia entre los que habitaban en la sierra fueron taxativos, no justifican ante la ley las dos muertes que se le atribuyen y su participación en robos, asaltos, secuestros... en compañías poco recomendables, al menos en su primera época. Pese a todo, Moraleda no debía ser el bandolero patológicamente agresivo o violento; mas bien fue un desertor envuelto en unas circunstancias sociales alteradas por la guerra y sus secuelas que le indujeron a delinquir y arrepentirse posteriormente.&lt;br/&gt;Había nacido en Retuerta (Ciudad Real) según las causas criminales. Aunque hay quien dice que fue de Navas de Estena. Vivió en su juventud en Retuerta. Debió nacer en 1840 o quizás algunos años más tarde. Unos atribuyen el haber huido a la sierra por haber pertenecido a una partida Carlista y otros a su movilización. Desertor, por los años 60 entró en la partida Carlista de D. Antonio Merendón Mondejar donde debió conocer al Purgaciones y otros compañeros como él dejaron la facción para dedicarse al bandolerismo.&lt;br/&gt;Sus refugios estaban situados en las nacientes del Estena y Cedena cercanas al macizo de Rocidalgo, lugares de dificil acceso. Conocemos sus correrías por Valtravieso, Peñafiel, Puerto Albarda, Puerto Marches, Ventosilla, nacientes del Torcón, las Becerras, el Chorro, Malamoneda, donde tenia una cueva conocida hoy por su nombre, lugares situados en los términos municipales de Robledo del Mazo, Los Navalucillos, Navahermosa, Hontanar, Navas de Estena, Retuerta, San Pablo, Ventas, Menasalbas, Sonseca y otros situados en el norte de los Montes.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Bernardo Moraleda&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;En 1870 tiene lugar el episodio que la haría más célebre. En el término de Retuerta recibió el general Prim como premio por la batalla de Castillejos en 1860, una finca en la que edificó un caserón con aspecto de fortaleza conocido en la comarca como castillo de Prim. Allí se daban cita altas personalidades de la política y amigos del marqués de Castillejos. Durante unas vacaciones en esta finca el hijo del general, que preparaba unas oposiciones, se perdió en el campo al confundir las márgenes del río Bullaque con las del Milagro quedando a merced de la noche. Pidió socorro, pues conocía la existencia de bandoleros y habiendo escuchado sus gritos Moraleda que operaba en las angosturas de la Boca la Torre, acudió en su auxilio. Reconociendo al hijo del general se ofreció a acompañarle hasta el castillo, al llegar a las tapias le encomendó que comunicase a su padre que quien le había llevado era Moraleda.&lt;br/&gt;Las historias locales se contradicen con otras informaciones respecto a su apresamiento. Mientras que las primeras hacen concluir su vida de bandolero enterrando sus armas y dineros en las sierras de San Pablo y entregándose a las autoridades de Porzuna, otros testimonios le sitúan colaborando en un secuestro en 1877 fecha en la que es detenido. Noticias de prensa nos hablan también de la presencia de Moraleda en el asalto al tren de Villacañas, episodio que hemos referido anteriormente, de cuya emboscada logró, evadirse huyendo con un Juanillón a Portugal donde fueron detenidos y repatriados. Fue condenado según esta misma fuente en 1882 a 45 años de reclusión en un penal. Otros dicen que fue condenado a muerte y conmutada la pena por 45 años de prisión en el penal de Mahón. Por &quot;otra gracia especial&quot; le fue rebajada a 30 años y trasladado al Puerto de Santa María y por último a Ocaña. Tras un nuevo perdón del gobierno a todos los penados que llevasen más de 20 años cumpliendo condena, fue puesto en libertad.&lt;br/&gt;En el castillo de Prim encontró trabajo de Clavero donde vivió. Murió al parecer en 1936 en un asilo de Ciudad Real.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;BANDOLEROS Y MAQUIS&lt;br/&gt;Los Montes de Toledo al concluir la Guerra Civil (1936  1939), se convierten en un gran de refugio donde llegan milicianos de los frentes del Tajo, Extremadura y la Mancha, sirviendo de puente para huir unos a Portugal o simplemente de refugio ocasional para unos y permanente para otros. A estos primeros refugiados se les denomina &quot;huidos&quot;. Fueron algunos de ideología marxista, politizados que pronto se alzaron con la jefatura de algunas partidas. Otros fueron gentes con graves delitos cometidos al principio de la guerra relacionados con los &quot;paseos&quot;, fusilamientos indiscriminados por razones de ideología o religión, destrucción del patrimonio artístico, de la propiedad, etc...; también se cuenta entre los huidos restos del ejército republicano que no pudieron ponerse a salvo tras las fronteras. Al poco tiempo estos últimos se fueron entregando seguidos de algunos militares profesionales, quedando en la sierra grupos de marginados que se afianzaron en las zonas que les eran familiares y donde mejor podían subsistir. A partir de 1944 se arroparon con un barniz de guerrilla o resistencia con la esperanza de que la situación internacional apoyaría la &quot;invasión comunista del Pirineo&quot; en cuyo teórico avance contaría con el apoyo táctico de las agrupaciones guerrilleros organizadas por el partido comunista, el &quot;maquis&quot;, como también se les conoció. Trata de organizarse en los Montes de Toledo con el llamado Ejército Guerrillero del Centro.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Salvoconducto de 1941 expedido en San Pablo de los Montes, donde aparece el epígrafe &quot;Zona de Guerra&quot;. Fué documento imprescindible para circular por los Montes de Toledo en la posguerra.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;En 1945 quedaron organizadas dos agrupaciones de guerrilleros en Castilla la Nueva y Extremadura; la primera conocida como agrupación de Extremadura al mando del &quot;comandante Carlos&quot;. La segunda agrupación nominada de los Montes de Toledo y comandada por Julio fue también fraccionada en tres divisiones al mando de Labija, el Manco y el comandante Honorio, con base de operaciones en la provincia de Ciudad Real. Esta organización sobrevivió con dificultades hasta 1947, año en que desapareció por bajas, deserciones y dispersión de los últimos componentes.&lt;br/&gt;Para erradicar el maquis luchó el ejército y la Guardia Civil esta última institución a través de sus esquemas ordinarios de apostaderos, batidas, vigilancia, etc... y de servicios extraordinarios, con un cuerpo especial de infiltración conocido por &quot;contrapartida&quot;.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Partida (foto de arriba) y contrapartida (foto de debajo)&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;En 1954 desaparecen los últimos bandoleros. La evolución de huido, guerrillero y bandolero fue rápida debido a múltiples causas, entre ellas a la poca preparación militar, la falta de organización estable, de jefes capaces, de apoyos suficientes entre la población civil, los continuos fracasos, la indisciplina y su espíritu de sobrevivir más que de combatir. Durante los doce años de la posguerra en los Montes de Toledo se vivió esta otra, solapada, bajo la tutela militar que sufrieron especialmente las zonas más agrestes y menos pobladas; pagando mayores costos sociales y económicos quienes vivían en y de la sierra como ganaderos, carboneros, transportistas, pequeños agricultores y comerciantes.&lt;br/&gt;Una de las primeras partidas que conocemos de la posguerra es la de el Rubio de Navahermosa alias de Eugenio Sánchez natural de esta localidad. Su área de acción fue los montes cercanos a su pueblo donde incluso solía pernoctar. Capitanea una partida poco numerosa con gentes de la comarca. El Rubio fue descubierto en la noche del 5 de abril de 1942 cuando pretendía entrar clandestinamente en Navahermosa, por una patrulla del Somatén y muerto en el encuentro.&lt;br/&gt;Otro huido que merodeó con algunos compañeros en la vertiente del Torcón y macizo del Corral de Cantos fue Valentín Gil alias el Chato, natural de La Puebla de Montalbán. Comenzó a realizar actividades de espionaje en la zona nacional. Detenido por primera vez huyó de la cárcel de Navahermosa. Al poco tiempo, capturado de nuevo por la Guardia Civil en un molino del Torcón, se le juzgó y fusilo en abril de 1941. junto a las tapias del cementerio de Navahermosa.&lt;br/&gt;La partida de Quincoces estaba encuadrada en el llamado Ejército Guerrillero del Centro. Fue un caso de transformación de partidas de &quot;huidos&quot; en &quot;guerrilleros políticos&quot; para volver de nuevo a la delincuencia común. Sus acciones más conocidas se desarrollaron entre Los Yébenes y la Jara. Cometieron numerosos robos, asaltos y varios secuestros. Esta partida fue diezmada por apresamientos y muertes. Quincoces fue muerto por la Guardia Civil en termino de Valdelacasa de Tajo el 28 de diciembre de 1945: era natural de Aldeanueva de San Bartolomé.&lt;br/&gt;Joaquin Cintas alias Chaqueta Larga natural de Fuenlabrada de los Montes, provincia de Badajoz, agrupo numerosos huidos afines a su ideología comunista, organizando una agrupación guerrillera disciplinada que recorrió Extremadura, la provincia de Toledo y el norte de Andalucía. Se evadió a Francia en 1948.&lt;br/&gt;Muy temida fue la partida de el Manco de Agudo como se conocía a José Méndez Jarramago de nacimiento. Sus acciones crueles son conocidas en todos los Montes de Toledo. Los secuestros, robos y asesinatos de esta partida se cuentan por las provincias de Toledo, Ciudad Real, Cáceres y Badajoz. El Manco de Agudo fue muerto en 1949.&lt;br/&gt;Con evadidos de las cárceles de Toledo y Ciudad Real se formo la partida de el Comandante o de Honorio como también se la conocía. Tuvo un carácter inicial político y estaba encuadrada en la segunda agrupación guerrillera de los Montes de Toledo. Su actividad fue conocida en Los Yébenes, Retuerta. San Pablo y en la zona central de la cordillera. Su jefe se fugó, a Francia, en 1949.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CONSULTADAS&lt;br/&gt;AGUADO Sánchez, F.: &quot;Antecedentes históricos del cuerpo de la Guardia Civil'. Revista de Estudios Históricos de la Guardia Civil, 2 (1968). El maquis en España, Madrid, 1975.  ALIA MIRANDA F.: La guerra civil en Retaguardia. Ciudad Real ( 1936-1935) Biblioteca Autores manchegos. Diputación provincial Ciudad Real.  ALONSO REVENGA, P. &quot;Moraleda, el último bandolero de los Montes de Toledo. Boletín Montes de Toledo, 23. Toledo, 1983, pp. 37.  ANÓNIMO. Breve reseña que el Ayuntamiento de la muy noble leal y antigua villa de Orgáz hace de las víctimas inmoladas por la facción Palillos el día 25 de febrero del año 1838. Toledo, 1906.  ANÓNIMO. El bandolerismo en los Montes de Toledo y su extinción. Madrid, 1880.  ANÓNIMO. &quot;Los vandidos (sic) de Toledo. Barcelona, s/f. facsímil. Boletín Montes de Toledo, 13 Toledo, 1981, pp.7- 13.  ARCHIVO de la Diputación Provincial de Toledo. Actas de 1837 hasta 1882.  ARCHIVO Judicial de Navahermosa. Libros de fallecidos 19391945.  ARCHIVO Municipal de Talavera de la Reina. Actas de la Junta de Sanidad, año 1804.  ARCHIVO de la Santa Caridad. Parroquia de Santa Justa y Rufina. Toledo.  B. D'ESCLOT.: Crónica del Rey en Pere. (Edición Buche~n, 1842).  B.O.P. Ciudad Real del año 1835 a1882.  B.O.P. Toledo del año 1835 a1882.  J, KAISER C.: La guerrilla antifranquista. Historia del maquis. Ed. 99. Madrid, 1976.  LóPE DE VEGA, C.: &quot;Las dos bandoleras y fundación de la Santa Hermandad de Toledo. Biblioteca de autores españoles. Tomo CCXI. Madrid.  MORENO MONTERO, I.: &quot;Historia de una partida de bandidos en los Montes de Toledo. II Certamen literario para la Tercera Edad. Diputación Provincial Toledo, 1986, pp. 53-74.  MORENO NIETO, L.: Historia de la Diputación Provincial de Toledo. Toledo. 1986.  MUNILLA GÓMEZ, E.: &quot;Consecuencia de la lucha de la Guardia Civil contra el bandolerismo en el periodo 1943 - 52&quot;. Revista de Estudios Históricos de la Guardia Civil, 2 (1968)  PALENCIA FLORES C.: Museo de la Santa Hermandad de Toledo. Toledo, 1958.  PÁRAMO, A.: &quot;La Santa Hermandad Vieja de Toledo y su Cárcel Real- . Boletín de la Sociedad Española de Excursiones. Tome XXXIII (1925) Madrid.  PONS PRADES, E.: Guerrillas españolas. 1936-1960. Edición Planeta. Barcelona, 1977.  RODRÍGUEZ DE GRACIA, H.: La guerra de los siete años en Toledo (1833-1840). IPIET. Temas Toledanos. 57.Toledo, 1988.  SÁNCHEZ BENITO, J.M.: Santa Hermandad vieja de Toledo, Talavera y Ciudad Real. C A.P Toledo, 1987.  SUEIRO, D. y LLAMAS, R.: Crónicas de los Montes de Toledo. Ed. Penthalon. Madrid, 1982.  VILLALOBOS V. L.: Bandoleros en los Montes de Toledo: Castrola y su amigo Farruco. Ciudad Real, 1983. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Autor: Ventura Leblic García, académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo, Presidente de la Asociación Cultural Montes de Toledo.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;</description>
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      <title>Bernardo Moraleda</title>
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      <pubDate>Wed, 25 Feb 2009 02:52:36 +0100</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Entradas/2009/2/25_Bernardo_Moraleda__files/Moraleda-filtered.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Media/Moraleda-filtered_1.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:126px; height:167px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;Bernardo Moraleda nace hacia 1852, en Navas de Estena. De pequeño tuvo que trabajar como recadero. Pronto su familia se trasladó a vivir a Fuente el Fresno, donde pasaría su niñez. Algún incidente con el propietario de un rebaño de cabras que cuidaba le llevó a echarse al monte.&lt;br/&gt;Otras fuentes afirman que mal aconsejado por un hermano de su padre, que había servido en el Ejército Español de Ultramar, Moraleda decide desertar, cuando estaba esperando a ser enviado a Filipinas. Al ser declarado prófugo se escapa al monte. Aprovechando la oscuridad de la noche asaltó una casa de campo donde solamente había un viejo, le quitó una manta, un cuchillo y una pistola pequeña. Siguió haciendosus fechorías para poder sobrevivir y perjudicando a todo el mundo, en especial a sus familiares, que estaban controlados y sin libertad. Al parecer estos primeros años estuvo refugiado en una cueva de la sierra de Valtravieso en compañía de otros fugados por motivos similares. Cometían pequeños actos delictivos para poder sobrevivir.&lt;br/&gt;Un acontecimiento que caló positivamente en las posteriores generaciones que han oído hablar de Moraleda , ocurrió hacia 1870. No es España, por esta época, un país tranquilo , se debate y se conspira para encontrar o imponer un rey, en la corona vacante. Mientras tanto en los Montes de Toledo, son bastantes las partidas que recorren a sus anchas todo este territorio, entre ellas destaca la célebre partida de los &quot;Juanillones&quot;, cabreros monteños, que dejando su oficio, se apartan del cayado para tomar el retaco y formando partida se amparan en los montes para cometer sus fechorías, atracan diligencias, despojan reatas de arrieros, roban a recaudadores de impuestos y asesinan a escopeteros y guardias.&lt;br/&gt;Bernardo Moraleda nace hacia 1852, en Navas de Estena. De pequeño tuvo que trabajar como recadero. Pronto su familia se trasladó a vivir a Fuente el Fresno, donde pasaría su niñez. Algún incidente con el propietario de un rebaño de cabras que cuidaba le llevó a echarse al monte.&lt;br/&gt;Otras fuentes afirman que mal aconsejado por un hermano de su padre, que había servido en el Ejército Español de Ultramar, Moraleda decide desertar, cuando estaba esperando a ser enviado a Filipinas. Al ser declarado prófugo se escapa al monte. Aprovechando la oscuridad de la noche asaltó una casa de campo donde solamente había un viejo, le quitó una manta, un cuchillo y una pistola pequeña. Siguió haciendosus fechorías para poder sobrevivir y perjudicando a todo el mundo, en especial a sus familiares, que estaban controlados y sin libertad. Al parecer estos primeros años estuvo refugiado en una cueva de la sierra de Valtravieso en compañía de otros fugados por motivos similares. Cometían pequeños actos delictivos para poder sobrevivir.&lt;br/&gt;Un acontecimiento que caló positivamente en las posteriores generaciones que han oído hablar de Moraleda , ocurrió hacia 1870. No es España, por esta época, un país tranquilo , se debate y se conspira para encontrar o imponer un rey, en la corona vacante. Mientras tanto en los Montes de Toledo, son bastantes las partidas que recorren a sus anchas todo este territorio, entre ellas destaca la célebre partida de los &quot;Juanillones&quot;, cabreros monteños, que dejando su oficio, se apartan del cayado para tomar el retaco y formando partida se amparan en los montes para cometer sus fechorías, atracan diligencias, despojan reatas de arrieros, roban a recaudadores de impuestos y asesinan a escopeteros y guardias.&lt;br/&gt;El escenario de sus correrías sólo tiene un tope. Sobre un cerro, entre Ventas con Peña Aguilera y Retuerta , se encuentra &quot;los Castillos&quot; una finca cuyo dueño no es hombre que se pueda dominar por el terror, el general Prim, que tiene aquí su finca de caza.&lt;br/&gt;Los Juanillones desaparecen cada vez que el Marqués de los Castillejos viene a su finca , quizás emigran a la sierra de Guadalupe o bajan a caballo a la Mancha, en donde siguen sus correrías.&lt;br/&gt;El noble deporte de la caza sirve para encuentros políticos , en sus célebres monterías se discute y se conspira, acuden a ellas Castelar, Ruiz Zorrilla, Pavía, Sagasta, Canovas; Romero Robledo y un séquito de guardias y escopeteros que acosan al ciervo y al jabalí en las manchas del monte.&lt;br/&gt;En una de esas cacerías en el otoño de 1870, organizadas por el general con asistencia de tan importantes cazadores, en uno de los puestos, al cerrar la noche quedó perdido el primogénito del general .Todos los intentos de búsqueda fracasaron y ya entre los invitados corría el temor de un posible secuestro por parte de los famosos Juanillones. Mientras tanto, en lo más profundo del bosque , confuso y desorientado se encontraba el joven. Precisamente en esos momentos , los más oscuros de la noche, atraviesa por estos lugares Bernardo Moraleda Ruiz, en esos momentos huido de su pueblo. La fortuna hizo que éste encontrase al jovencito, quien identificándose, pidió a Moraleda, buen conocedor de la zona, que le llevase a su casa. A muy pocos de ésta se despidieron, no sin antes contar Moraleda al marquesito los motivos por los que no podía entrar en su casa.&lt;br/&gt;La entrada en España por Vera del Bidasoa ,el 1 de Mayo de 1872 de Don Carlos provoco la tercera guerra carlista, prolongándose en el Norte hasta 1876, si bién en la zona de la Mancha y de los Montes , las escaramuzas bélicas protagonizadas por Dueñas; Mergeliza, Merendón Sabariegos y otro sólo durarían hasta 1874.&lt;br/&gt;La presencia de Don Carlos, el desconcierto que reinaba en el país, la simpatía de ciertos sectores lleva al general Sabariegos, refugiado en Portugal, a regresar a España siendo nombrado comandante general de La Mancha, Toledo y Extremadura. En poco más de un mes conseguía reunir 410 caballos y cuarenta infantes bien regimentados y equipados. Entrando en Urda en octubre de 1873 , intentándolo también en Almagro. Muchos de los bandoleros y desertores que poblaban el monte se unen a estas partidas. Buen número de ellos son naturales de Urda y Fuente el Fresno, en donde la simpatía hacia el carlismo está muy arraigada.&lt;br/&gt;Algunas fuentes, afirman que Moraleda se uníó a la partida del Cura de Alcabón Don Lucio Dueñás actuando por la provincia de Toledo llegando a alcanzar el grado de sargento.&lt;br/&gt;El final de la guerra, no terminó con el problema del bandolerismo sino que lo agravó. Se propició la reconversión forzosa de antiguos carlistas en bandoleros, como una de las salidas de algunos excombatientes, que al encontrarse a su regreso a la vida civil sin ingresos económicos, inadaptados a las nuevas circunstancias, se decantaron por el robo, el secuestro y el pillaje como forma de subsistencia. Por otra parte los &quot;de oficio&quot; continuaron siéndolo, como es el caso de Juanillones y Moraleda.&lt;br/&gt;Los años comprendidos entre 1874 y 1881 son los años más intensos en delitos del bandolerismo, ya que estas partidas carlistas reconvertidas en puros bandoleroas intensifican sus actuaciones.&lt;br/&gt;Asociación más que partida fue la de &quot;los Juanillones y Purgaciones&quot; a la que se unió Moraleda y otros bandoleros. Bastante famosa en los Montes de Toledo, primero, y en los llanos manchegos después, donde posiblemente también encontraron protección.&lt;br/&gt;Llegó circunstancialmente a contar con ocho componentes mandados por un hombre corpulento y mal encarado llamado Juan García-Quilón Lopez-Simancas (a) &quot;Juanillón&quot; más viejo que su hermano Felipe . En la misma militaron los hermanos “Purgación” antiguos carlistas de Fuente el Fresno, Casimiro Navarro Clemente, mayor que su hermano Ambrosio. En su juventud se habían dedicado al carboneo en el término de Torre de Juan Abad.&lt;br/&gt;En esta partida en 1886 militaba también Justo Gómez Gómez &quot;el Magro&quot; vecino de San Pablo de los Montes. Por entonces los hermanos Purgaciones estaban en la cárcel de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real ). Estaban en la cárcel en espera de conocer la sentencia de se habia dictado sobre ellos , ya que la Guardia Civil les habia apresado en el pueblo de Torre de Juan Abad, estando acusados de robar en la casa del propietario D. Juan Tomás Frías y de D. Trifón Martínez, recaudador de contribuciones.&lt;br/&gt;En los primeros días de 1877, tras conocer la sentencia se fugaron de allí, quizás con la ayuda de altos cómplices. Tras su huida volvieron a concentrarse con su partida.&lt;br/&gt;Las acciones de esta partida, desde entonces, son bastante espectaculares y frecuentes, su modo de obrar, casi militar y muchas veces disfrazados de guardias civiles.&lt;br/&gt;La evasión de la cárcel de los Purgaciones debió ser antes del 19 de febrero de 1877 ya que en ese día realizaron el secuestro de Don Pedro Gómez Quintanilla, en el paraje denominado Boca de Poveda del término de Horcajo de los Montes (Ciudad Real). El rescate del secuestrado ascendió a la cantidad de 4.000 reales oro. Por este motivo, y por muchos otros el teniente Coronel, Graduado Comandante de Infantería y Fiscal Militar del Consejo de Guerra Permanente de la Provincia y Plaza de Ciudad Real, que ya había declarado en estado de guerra en la provincia acentúa las medidas de busca y captura de los malhechores.&lt;br/&gt;Pocos días después, en la carretera que une las localidades de Villarrubia de los Ojos y Fuente el Fresno, el 22 de marzo de 1877, se cometió un asesinato en la persona del carrero Francisco Moreno Peco “ Peluca”. Cuatro carreteros que caminaban juntos fueron asaltos por otros tantos bandoleros, siendo despojados de lo que llevaban encima. Al resistirse “Peluca” a que le quitaran las mulas, también fue fulminado por un disparo que le hizo uno de los asaltantes. A los pocos días aparecieron la mulas, pero no las mantas, una manta de jerga fabricada en Ajofrín y otra morellana a cuadros blancos y azules.&lt;br/&gt;Como consecuencia del suceso se realizaron numerosas batidas, sin éxito y a los familiares de los bandoleros se les deportó a mas de cincuenta kilómetros de su residencia habitual.&lt;br/&gt;Bien entrada la noche del día 21 de febrero de 1880, la partida de bandoleros de la sierra, formada entonces por los Juanillones, los Purgaciones, Bernardo Moraleda , Cristóbal Camacho &quot;Corona&quot;, Antonio Cuellar “Hijo de la Loreto” también llamado “Pastor de los Yébenes”, Laureano de la Cruz y Saturnino Azaña Aldareví &quot;el de San Pablo&quot;, todos vecinos de Fuente el Fresno, se presentaron en este pueblo , asaltado las casas habitadas propiedad de Aurelio Izquierdo , el alcalde del pueblo , de su hermana Gregoria Izquierdo y las de Eulogio López , Isidoro Peral, Fausto González y Saturnino de Santos , a este último le causaron múltiples lesiones , con destrozos en muebles y enseres , en una noche buscada a propósito , empleando procedimientos crueles, los maltrataron y amenazaron hasta conseguir de ellos las joyas y el dinero que tenían , el cabecilla Juan García-Quilón , uno de los Juanillones dirigiéndose a las autoridades , les dijo &quot;Esto es sólo el principio, ya que atacaremos el pueblo, de día y cuando queramos, castigando a los que se nieguen a cooperar con nosotros&quot;. Después de tener retenidas a varias personas se marcharon al amanecer, llevándose cuanto encontraron de valor.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Los hermanos Juanillones&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El 13 de octubre 1880 acuerdan dar un golpe de efecto consistente en asaltar un tren en Villacañas (Toledo). Todavía se recordaba el asalto llevado a cabo en la estación de Venta de Cárdenas, previo secuestro del jefe de estación y empleados, sin que los viajeros se percaten del expolio, realizado en el furgón de cola. &quot;El Cojillo&quot; había planeado el golpe sin rodeos, a base de provocar un descarrilamiento y a continuación &quot;saquear a los viajeros uno por uno&quot;.&lt;br/&gt;Asistían al asalto los dos Juanillones, los hermanos Purgación, Moraleda, Felipe Sevilla, Antonio Cuellar “el pastor de Los Yébenes” , Luciano Polo y Zoilo Puncelo “Sogato” .Ajenos a que la Guardia Civil controlaba sus pasos, descubiertos tuvieron que defenderse con las armas en la mano al no querer entregarse. En la refriega, producida en el paraje denominado “el Calado “ mueren: “Sogato”, Luciano Polo y Antonio Cuellar “el Pastor de Los Yébenes”.Los Juanillones , los Purgación y Moraleda escapan y se ocultan en Villacañas en la venta de un amigo, donde son cercados por la guardia civil al mando del alférez Allende., hasta ser detenidos todos menos Felipe uno de los Juanillones y Bernardo Moraleda que consiguieron escapar por una ventana .Todo esto ocurrió a finales de 1880.&lt;br/&gt;Llevados a Toledo Ambrosio y Casimiro los dos Purgación y el menor de los Juanillones Juan , fueron condenados a muerte por un Tribunal Militar sentencia que se ejecuta el 13 de marzo de 1882, y que las crónicas y comentarios de la época reflejan así:&lt;br/&gt;«Los reos por la tarde comieron en compañía de sus mujeres e hijas, sirviéndoles ternera mechada, una tortilla de jamón, bartolillos y una ensalada cruda con el correspondiente vino; y aunque todo en gran abundancia dejaron una tercera parte» y más adelante cuando se refiere al acto del fusilamiento dice: «Llegada la hora salieron de la cárcel siendo conducidos en un carro y acompañados de seis sacerdotes hasta el Paseo del Tránsito, donde estaba formado el cuadro de la tropa con bandera y música.Colocados en sitio conveniente se efectuó la ejecución, quedando aún de rodillas y sin rematar, después de la primera descarga el &quot;Juanillón&quot; oyéndole exclamar jMisericordia! jPerdón! jDios mío! obligando al piquete a repetir el fuego una y otra vez, tanto a él como al &quot;Casimiro&quot;. La Cofradía salió de San Cipriano para la aplicación de la indulgencia y los cuerpos fueron enterrados en el Campo-Santo General.» (Crónica de la Hermandad de la Santa Caridad)&lt;br/&gt;Eran ya por entonces, algunas voces las que se alzaban contra la pena de muerte, como la de este redactor del periódico toledano Nuevo Ateneo:&lt;br/&gt;&quot;Ejecuciones de los Purgación y un Juanillón:&lt;br/&gt;Triste, muy triste es que los hombres abandonen sus faenas para presenciar escenas de sangre, pero doblemente doloroso es la asistencia del sexo femenino a los actos de esta naturaleza.&lt;br/&gt;No puedo explicarme que débiles seres en que debe resplandecer el amos, el sentimiento y la caridad concurran a presenciar el suplicio de sus semejantes, en lugar de llorar en sus casas compadeciendo a las víctimas, y rogando por ellos, porsus padres, por sus esposas, por sus hijos y por sus hermanas.&lt;br/&gt;Las cantidades recaudadas en bien de los reos, dicen se han destinado en sufragios por sus almas. Entre tanto sus viudas y los desgraciados huérfanos tienen que implorar una limosna para restituirse a sus hogares. Que razón tiene un amigo mio que dice “la humanidad está loca”, Dispone en su justicia de la vida de los hombres y luego demanda una limosna para rogar por el alma de aquellos a quienes ella misma mata.&lt;br/&gt;Años hacía que el pueblo de Toledo no presenciaba la ejecución de una sentencia de muerte. Los toledanos creían que semejante pena había sido borrada de nuestros códigos.&lt;br/&gt;Desgraciadamente la mañana del lunes vino a comprobarnos que los hombres y las leyes creadas por estos están demasiado lejos de la verdadera perfección que deseamos.&lt;br/&gt;Tiempos llegarán sin duda en que desaparecerá semejante sacrificio, que solo deja en pos de sí el recuerdo de una página de sangre sin que su ejemplo sirva en poco o en mucho para hacer desaparecer crimen.&lt;br/&gt;El hombre será criminal y perverso hasta la consumación de los siglos, puesto que el demonio que le tienta y le seduce es eterno como Dios...&quot;&lt;br/&gt;Tras la huida , Moraleda y Felipe Juanillón se encaminaron hacia Retuerta. Moraleda subió a la sierra a esconder su escopeta, anteojos y el numeroso botín en oro que había conseguido reunir en todas sus acciones delictivas, la mayor parte de ésteeran los cinco mil duros en onzas que había conseguido robar al recaudador de la zona  de Ciudad Real.&lt;br/&gt;Por la &quot;Vereda de los Contrabandistas&quot; que iba por la cresta oretana, por lo visto, desde Lisboa a Valencia sin pasar por pueblo alguno , inician ambos la huida a Portugal.. En el zurrón llevaban , un buen cargamento de monedas de oro , que representaban la salvación de sus vidas. En Portugal se hacen comerciantes, con buena fortuna. Felipe el Juanillón, escribía con peligrosa frecuencia y por este motivo fueron localizados y detenidos, tras quinces meses de estancia en el país hermano:&lt;br/&gt;Captura de Moraleda y un Juanillón (EL NUEVO ATENEO , AÑO VI Toledo 26 de Marzo de 1882. nº 13):&lt;br/&gt;&quot;Según hemos leído en varios periódicos , han sido detenidos en Portoalegre (Portuga)l Bernando Moraleda y Felipe Garcia -Quilon (a) Juanillón , mayor. El primero tiene 29 años, es bajo grueso y de mala mirada. Desde la edad de 15 años, en que mató a uno de su pueblo se hallaba en la sierra incorporado a la partida de  bandoleros.&lt;br/&gt;A los 18 años se casó, matando a su mujer a los cuatro días de su boda. Ha tomado parte en tres secuestros y treinta y tantos robos y se le acumulan veintidós muertes.&lt;br/&gt;Su compañero el Juanillón , tiene 54 años, es bajo cano y grueso, y aunque ha cometido bastantes fechorías , nunca ha igualado a Moraleda.&lt;br/&gt;Ojalá que su prisión y vista de la causa no se verifique en esta ciudad, pues de lo contrario sería muy regular que tuviéramos que presenciar nuevas ejecuciones de pena capital.&lt;br/&gt;El gobierno español ha condecorado al gobernador de Portoalegre.&quot;&lt;br/&gt;Pedida su extradición fue concedida con la condición de la imposibilidad de ejecutar los reos. Conducidos hasta Toledo, cargados de grilletes , fueron juzgados y condenados a ciento catorce años, ocho meses y un día de prisión.&lt;br/&gt;Estando en prisión de Toledo le permitieron casarse, con su prometida Bejerana, natural de Navahermosa , con la cual tuvo una niña.&lt;br/&gt;En el penal de Ceuta ingresaron hacia el 1882, allí murió Felipe el Juanillón, Bernardo Moraleda estuvo amarado con grilletes. Nadie le curaba las heridas infestadas; producidas por las cadenas , el se orinaba en ellas en calidad de cura. Cuando cambío el jefe del penal, le quitaron las cadenas y dos años más tarde, le concedieron el régimen abierto, andar por la ciudad, trabajando en un comercio a medio sueldo yendo a dormir al penal. Cuando el penal de Ceuta fue habilitado como prisión militar en 1911, le trasladaron al penal de Santoña, en donde fue puesto en libertad en 1923. Pasó el rastrillo de la cárcel, con el hato al hombro; vestido de presidiario, el más antiguo del penal con setenta y un años , los tobillos gastados por las cadenas y cinco duros de plata en el bolsillo.&lt;br/&gt;Cuando llegó a Retuerta, después de muchas privaciones, pidiendo limosna por los mesones, subió a la sierra en busca de la carabina, el anteojo y los cinco mil duros y no encontró nada. Allí estuvo cavando hasta que se cansó. Mala memoria o quizás alguien lo encontró.&lt;br/&gt;Las personas que lo conocían, al enterarse que estaba libre sintieron temor, pero Moraleda muy anciano, no podía ya andar por esos montes. Muy débil pidió auxilio en la finca de Prim, el apoderado general del sucesor de Prim, don Antonio Muñoz le convirtió en encargado de las bodegas del castillo. El rasgo de su apoderado lo refrendó el marqués de los Castillejos al que, años antes, Moraleda había encontrado perdido en lo más profundo del monte. Así, en contacto con la naturaleza monteña, pasó el resto de su vida y allá por el año 1936 murió el último bandolero de los Montes de Toledo.      Autor:  Pedro Antonio Alonso Revenga, Licenciado en Historia  </description>
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      <title>El capitan</title>
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      <pubDate>Wed, 25 Feb 2009 02:52:33 +0100</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Entradas/2009/2/25_El_capitan_files/PlacaCalle.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Media/PlacaCalle_1.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:139px; height:95px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;D. Pedro Ocaña López fue natural de Menasalbas (Toledo) donde nació en 1854. Hijo de padres labradores que debieron marchar a Navas de Estena durante la juventud de Pedro, quien en esta última localidad se dedicó a trabajos de labranza y labor hasta que su quinta fue llamada a filas en 1874.&lt;br/&gt;Siendo soldado de reemplazo solicitó el pase como voluntario al Ejercito de Filipinas donde luchó en la pacificación de las islas, lo que le valió la Cruz de Plata al Mérito Militar y su primer ascenso a cabo, empleo con el que se licenció regresando a la Península en 1878. De nuevo en Navas de Estena solicitó el ingreso en la Guardia Civil, siendo admitido en ese mismo año. Después de  permanecer en distintos puestos de las provincias de Toledo y Ciudad Real se alistó en 1889 como voluntario en los Tercios de la isla de Cuba, sirviendo en varios destacamentos. Tras declararse el estado de guerra en la isla, se incorporó al frente interviniendo en numerosos  hechos de armas, enfrentándose al general insurrecto Máximo Gómez y otros cabecillas, batiéndoles con eficacia y valor por lo que  se le ascendió a cabo en 1878. Al año siguiente y por las mismas causas a sargento. En 1896 era oficial destinado a organizar las guerrillas de la Guardia Civil en la localidad de Placitas. En esta unidad se distinguió por su capacidad de maniobra y estrategia frente al enemigo con quien sostuvo duros y sangrientos enfrentamientos, infligiendo graves quebrantos a los independentistas cubanos. En esta unidad que hoy llamaríamos de élite le localizamos  durante los años siguientes en los que continúa la campaña militar, siendo ascendido al empleo de  Teniente primero y reconocido su valor con seis cruces al Mérito Militar con distintivo rojo pensionadas.&lt;br/&gt;En 1898 asciende a Capitán por méritos de guerra y se le concede la Cruz de María Cristina de primera clase. En este mismo año se disuelve la unidad a la que pertenecía y es repatriado a España, fijando su residencia en Brihuega. Por R.O. de 4 de abril de 1902 se le concede la Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo, incluso fue propuesto para la Cruz Laureada de San Fernando. A finales de este mismo mes se trasladó a Malagón y en el mes de octubre causó baja en el Cuerpo.&lt;br/&gt;En 1918 residía en Barcelona y al año siguiente debió volver a Navas de Estena, de donde era su primera esposa y, posiblemente, alguno de sus hijos. Compró una finca junto a la población y se construyó una casa.&lt;br/&gt;El 13 de abril de 1924 fue elegido alcalde de Navas de Estena, permaneciendo en el cargo hasta el 26 defebrero de 1930. El 11 de septiembre de este mismo añofue de nuevo alcalde. Fue reelegido en 1931, siendo el primer alcalde de Navas de Estena después de instaurarse la II República. Renunció a la Alcaldía el 29 de junio de 1935, fechas en las que trasladó su residencia  Menasalbas con su segunda eposa Doña Francisca Egea Gutiérrez.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Acta del Pleno del Ayuntamiento de Navas de Estena en el que es nombrado Alcalde&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Durante su mandato como alcalde se ocupó de sanear la hacienda municipal, mejoró las infraestructuras urbanísticas, abastecimiento de agua, caminos rurales, sanudad pública, educación, colocó un reloj público para lo que construyó una torre... En definitiva con D.Pedro Ocaña, Navas de Estena entró en el siglo XX.&lt;br/&gt;A principio de Agosto de 1936 fue detenido arbitrariamente en Menasalbas por milicianos de la FAI Y translado a Navas de Estena y transladado a Navas de Estena donde fue fusilado el 5 de agosto por gentes ajenas a esta población, cuando contaba 82 años de edad. Está sepultado en el cementerio que el mismo mandó construir, donde yace en una sepultura anónima.&lt;br/&gt;Triste final para este soldado, héroe de Cuba que habiendo salido del propio pueblo campesino supo incorporar y organizar ese recurso de la guerra de guerrillas que tan cerca conoció en los Montes de Toledo, al servicio de los intereses de España en las últimas posesiones de Ultramar. Destacado también en lo civil como alcalde entregado al servicio de su comunidad, donde aún le recuerdan  con admiración,respeto y agradecimiento.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Lápida de la tumba del Capitan Ocaña en el cementerio de Navas de Estena&lt;br/&gt;</description>
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      <title>Navas de Estena</title>
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      <pubDate>Wed, 25 Feb 2009 02:52:29 +0100</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Entradas/2009/2/25_Navas_de_Estena_files/Pag1a.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Media/Pag1a_1.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:149px; height:95px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;Se recogen aquí una serie de recortes de periódico en los que aparece un artículo sobre la situación de pobreza que se vivía en Navas de Estena. Desconocemos la fecha exacta de publicación, suponemos que es en la década de 1930. También desconocemos el periódico que publicó la noticia, el material que se recoge en este apartado ha sido donado por Alberto (Bubu).&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;</description>
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      <title>Huidos y guerrilleros antifranquistas</title>
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      <pubDate>Wed, 25 Feb 2009 02:52:26 +0100</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Entradas/2009/2/25_Huidos_y_guerrilleros_antifranquistas_files/NavasConBrezos.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Media/NavasConBrezos.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:126px; height:120px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;A la hora de iniciar este estudio, es necesario referirse a la polémica cuestión semántica: ¿huidos, escapados, fugados, emboscados, los del monte, los de la sierra, bandoleros, maquis o guerrilleros? Las autoridades franquistas utilizan repetidamente el término bandolero para designar a aquellos hombres que se refugiaron en los montes, con el objetivo de ponerse a salvo de las acciones represivas del régimen franquista. Nosotros a estos hombres les denominaremos básicamente huidos, en su primera etapa, y luego guerrilleros, pues si en un principio buscaban la mera supervivencia, más adelante, en paralelo a la favorable evolución de la Segunda Guerra Mundial para los ejércitos aliados, se dotaron de un componente claramente político. Detrás de ellos habrá organizaciones políticas y sindicales, dispondrán de medios de propaganda y buscarán ganarse el apoyo del pueblo español para acabar con la Dictadura franquista y restablecer la República democrática. En cuanto al término maquis, de origen corso, que significa bosque o matorral, y que hace alusión a todos aquellos que en Francia integraron la resistencia contra las tropas invasoras alemanas, entendemos que puede ser utilizado como sinónimo de guerrilla, pues, a pesar de que no se ajusta con exactitud o precisión a la realidad española, no vemos en esta acepción ninguna carga peyorativa, aunque algunos autores, todos ellos situados en el campo ideológico del franquismo, quieran confundir el significado de maquis con el de bandolero, pero lograrlo está lejos de sus posibilidades. Por otro lado, los propios guerrilleros y enlaces a los que hemos entrevistado se refieren generalmente a este fenómeno con la palabra maquis, y pocas veces con la palabra guerrilla, a pesar de ser ésta de clara raigambre española y una de nuestras aportaciones al léxico internacional.&lt;br/&gt;Recientemente, en concreto en mayo de 2001, el Congreso español, con el apoyo de todos los grupos políticos, desde los más conservadores a los progresistas, han zanjado, por lo menos en teoría, la polémica semántica, y estos luchadores antifranquistas han dejado de ser considerados oficialmente bandoleros y malhechores. Aunque con retraso, el Estado democrático español ha saldado su deuda con aquellos que, por diversas circunstancias, siguieron defendiendo en las sierras la legalidad republicana contra la Dictadura franquista.&lt;br/&gt;En cuanto a la periodización existen varias fases bien diferenciadas a la hora de valorar el fenómeno de los huidos y de la guerrilla en Los Montes de Toledo. El periodo de huidos abarcaría  desde la finalización de la Guerra Civil hasta el otoño de 1944, momento en el que, en sintonía con el desarrollo de la guerra mundial, se fueron dotando de una estructura y organización militar, de la que antes carecían. A partir de noviembre de 1944 entraríamos en una nueva fase, la de la guerrilla propiamente dicha, que se extendería como mucho hasta finales de 1946. Un tercer periodo, de absoluta agonía del movimiento guerrillero, abarcaría hasta mediados de 1955, cuando abandonan la zona centro los últimos guerrilleros que, a pesar de que todavía conservaban parte de sus objetivos políticos iniciales, básicamente pretendían sobrevivir, esperando que se presentase el momento propicio para ponerse a salvo de la represión franquista alcanzando la frontera francesa, cosa que consiguieron en junio de ese año.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;LA POLÍTICA REPRESIVA DE LOS VENCEDORES CONTRA LOS VENCIDOS&lt;br/&gt;La derrota definitiva del Ejército republicano, en marzo de 1939, provocó la desmovilización de decenas de miles de soldados que, en su gran mayoría, regresaron a sus casas, en la creencia de que no habría represalias y que sólo serían juzgados aquellos que estuviesen implicados en delitos de sangre. Sin embargo, las autoridades del nuevo régimen, impuesto por la fuerza y el terror, tras acabar con la legalidad republicana, no estaban dispuestas a favorecer la reconciliación nacional ni a permitir la inserción de los vencidos en la sociedad. El general Francisco Franco había manifestado de manera muy clara y rotunda que el adversario era el enemigo a aniquilar: &quot;Con los enemigos de la verdad no se trafica, se les destruye&quot;(1). Y por si había dudas sobre lo que pensaba hacer cuando derrotase a los defensores de la Republica, a finales de 1938 le había declarado a James Miller, vicepresidente de la agencia de prensa internacional United Press, que una paz negociada era pura ilusión, porque &quot;los delincuentes y sus víctimas no pueden vivir juntos&quot;(2). Declaraciones como éstas, en las que no se disimulaba el espíritu de exterminio, fueron efectuadas con mucha frecuencia por la mayoría de los mandos militares franquistas a lo largo de la contienda civil. Así, el capitán Gonzalo de Aguilera le dijo al corresponsal norteamericano John T. Witaker que había que &quot;matar, matar y matar&quot; a todos los rojos(3). También el general Emilio Mola, auténtico cerebro del golpe de Estado contra la República, en sus Instrucciones Reservadas número 1, enviadas el 25 de mayo de 1936 a los militares conspiradores, pedía que la represión fuese en extremo violenta, para acabar con rapidez con los adversarios políticos, numerosos y bien organizados.&lt;br/&gt;Cuando los derrotados soldados republicanos regresaban a sus casas, por regla general, eran detenidos y  recluidos en cárceles, la mayoría de ellas instaladas en locales improvisados: antiguos conventos, dependencias municipales o viejos almacenes. A muchos de los detenidos se les dispensaba un trato muy humillante, con palizas periódicas. Era la aplicación en toda su intensidad de la política del revanchismo, sustentada legalmente en la Ley de Responsabilidades Políticas de 9 de febrero de 1939, aprobada antes incluso de haber conseguido la victoria definitiva, y en la Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo de 1 de marzo de 1940, dándose la enorme paradoja de que fueron juzgados los soldados republicanos por auxilio y apoyo a la rebelión, cuando eran precisamente los integrantes del bando vencedor en la Guerra Civil los que habían protagonizado un golpe de Estado contra el Gobierno republicano elegido democráticamente en las urnas. El propio Ramón Serrano Suñer, cuñado de Franco y uno de los hombres más duros del nuevo régimen, llamó a esta profunda distorsión semántica &quot;la justicia al revés&quot;(4).&lt;br/&gt;No existió ni el perdón ni la reconciliación nacional que muchos republicanos esperaban. Hubo que esperar treinta años, hasta marzo de 1969, para que el Gobierno de Franco anunciase a través de su portavoz, el ministro Manuel Fraga Iribarne, que la guerra había terminado &quot;a todos los efectos y para el bien de España&quot;.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Ultima carta de Brígido García a su esposa, Ceferina, días antes de morir en la enfermería del penal de El Dueso, en julio de 1946, siete años después de terminada la Guerra Civil&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;LOS PRIMEROS HUIDOS EN LOS MONTES Y SIERRAS DE NAVAS DE ESTENA&lt;br/&gt;Para que se diese el fenómeno de los huidos, además de la gran importancia de la represión, era preciso contar con un marco geográfico propicio: amplias sierras y espesos montes, surcados por numerosos arroyos, con pocas y malas vías de comunicación, abundante ganado, especialmente ovino y caprino, y con un hábitat escaso y disperso.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La comarca de Los Montes de Toledo, a la que pertenece Navas de Estena, muy montañosa y con una base económica rayana en la subsistencia, cumplía con creces estos requisitos, siendo una de las primeras zonas de la provincia de Ciudad Real donde, después de la Guerra Civil, encontramos el fenómeno de los huidos. Ya en los inicios del siglo XIX, durante la Guerra de la Independencia, en estas sierras actuaron partidas de guerrilleros que hostigaban continuamente a los ejércitos franceses(5). Luego, en los años veinte de ese siglo actuó por esas tierras la partida de Los Chulos, capitaneada por un francés apodado Capador. Esta partida de bandoleros llegó a constituir un serio peligro para el orden público en esa zona, por lo que el Gobierno decidió acabar con ellos ofreciendo importantes cantidades de dinero a quienes informasen sobre el paradero de los bandoleros, que finalmente fueron eliminados en 1841. Hacia 1870 surgieron varios grupos de bandoleros, que se dedicaban al &quot;peligroso oficio de asaltar diligencias, despojar reales de arrieros, atracar recaudadores y propietarios y asesinar a escopeteros y guardias&quot;(6). Entre estos bandoleros sobresalieron Los Juanillones, en cuyas filas estaba Bernardo Moraleda, una especie de Robin Hood, que abandonó las cabras y el zurrón y empuñó el retaco con el que robaba a los ricos y se mostraba generoso con los necesitados.&lt;br/&gt;La primera partida de huidos que tuvo como radio de acción Los Montes de Toledo la formaron cuatro hombres procedentes de Menasalbas (Toledo): Domingo Mariblanca García-Díaz, Mariblanca; Benigno Escobar Gutiérrez, Trascanta; Modesto Sánchez Benítez, El Sargento o El Aceitero, y Saturnino Gómez Muñoz, Margallo. Los cuatro estaban condenados a muerte por las autoridades franquistas, acusados de haber cometido &quot;infinidad de asesinatos en el tiempo rojo&quot;, y llevaban internados en el monte desde la terminación de la contienda civil(7).&lt;br/&gt;A finales de noviembre de 1939 se unieron a esta partida tres nuevos huidos: El Arricusqui, natural de Los Cortijos (Ciudad Real), que era cazador furtivo y, como tal,  perfecto conocedor de aquellas tierras; Julián Muñoz, que era del pueblo toledano de Quero, y José Manzanero Marín, nacido en La Villa de Don Fadrique (Toledo). Los dos  últimos se habían escapado el 10 de noviembre de la prisión de Quintanar de la Orden, donde estaban condenados a muerte.&lt;br/&gt;De los siete hombres que inicialmente componían esta partida, seis eran de ideología comunista y uno, El Arricusqui, socialista. Días después de haberse unido estos siete huidos, llegaron a su improvisado campamento dos nuevos perseguidos políticos, Eugenio Sánchez-Gabriel Esteban-Manzanares, El Rubio de Navahermosa, y Valentín Gil Valiente, El Chato de la Puebla. El primero había sido un destacado dirigente republicano en su pueblo, donde llegó a ser presidente del Comité Revolucionario durante la Guerra Civil; tras no poder escapar de España por los puertos levantinos, regresó a su pueblo, pero no se entregó a las autoridades, sino que se ocultó en las proximidades del molino que su familia tenía junto al río Cedena, a varios kilómetros de Navahermosa(8). El segundo, militante comunista, fue teniente en una unidad de guerrilleros. Una vez desmovilizado fue condenado a muerte, pero logró escaparse de la cárcel de Navahermosa el 24 de septiembre de 1939, iniciando desde entonces su vida como huido(9). Los dos, aunque tuvieron un corto historial como refugiados en la sierra, lograron forjarse una gran leyenda por la zona circundante a Navahermosa.&lt;br/&gt;En una situación parecida a la de El Rubio de Navahermosa se encontraba Braulio García Fernández, El Barbas o El Comisario, que se refugió en las sierras próximas a Navas de Estena al poco tiempo de finalizar la Guerra Civil, por temor a ser fusilado por los falangistas locales. Braulio García había nacido en Navas de Estena, en 1904, y era militar profesional. Durante la contienda civil estuvo destinado en un pueblo de Valencia. Al terminar ésta y no conseguir escapar a Francia, se vino a su pueblo y se ocultó en la casa de su familia. Estaba casado y tenía cinco hijas, una de ellas nacida mientras él estaba escondido, lo que reveló su presencia. En esa situación permaneció varios meses, beneficiándose de la ayuda que le prestaba un amigo suyo, alguacil en el Ayuntamiento, que le avisaba cuando se iba a producir un registro en la casa en la que se ocultaba. Cuando la presión sobre su familia, cuyos integrantes tenían que presentarse diariamente a las autoridades, se hizo más agobiante e insostenible, pues los falangistas estaban convencidos de que Braulio se ocultaba en el pueblo, tuvo que abandonar sus escondites en el casco urbano y refugiarse en la sierra.&lt;br/&gt;Braulio García tenía graves problemas de salud, pues padecía del estómago, por lo que barajó la posibilidad de entregarse a las autoridades, incluso escribió a un familiar suyo, que era guardia civil y que estaba destinado en Toledo, pidiéndole que hiciese de intermediario, pero las gestiones realizadas en esa dirección no dieron el fruto esperado. Durante varios meses estuvo entrando por la noche en el pueblo para ver a su familia pero, al extremar las fuerzas represivas la vigilancia sobre su casa, dejó de hacerlo. Una de las noches en que hacían guardia, oyeron un ruido entre la maleza y empezaron a disparar, dando gritos de júbilo al creer que lo habían matado, pero en realidad lo que mataron fue un burro, propiedad del jefe de Falange del pueblo. La mujer del dueño del burro anduvo durante un tiempo con un cuchillo escondido debajo del mandil para agredir a las hijas de Braulio, a las que responsabilizaba de la muerte de su animal(10). Pero aquellas, avisadas por unas vecinas, estuvieron varios días sin salir de su casa.&lt;br/&gt;La mujer de Braulio y una de sus hijas le llevaban comida a la Sierra de los Pocitos, Las Viñas, Sierra de las Monjas, Majada la Burra, El Gualí y al Reguero Navasauce, cada vez a sitios diferentes y de difícil acceso. Tenían establecida una contraseña consistente en chocar dos piedras unas cuantas veces. Braulio no salía de su escondite hasta que estaba seguro de que eran ellas y de que no habían sido seguidas. Pero las presiones sobre su familia se hicieron cada vez más intensas. Su madre fue golpeada en una ocasión con un vergajo; sus hermanos maltratados y humillados constantemente; su esposa, Sofía López, encarcelada, y un hermano de ésta, Arturo López, fue torturado para que revelara el lugar en el que estaba escondido su cuñado. Al negarse a colaborar, fue detenido y llevado al Risco de las Paradas, y con una cuerda atada a la cintura le mandaron que echase a correr. Cuando llevaba recorridos unos pocos metros le dijeron que se volviese y le dispararon, hiriéndole en la barbilla. La Guardia Civil alegó que había intentado escaparse. Una vez recuperado de sus heridas, le encarcelaron en Navahermosa y le condenaron a muerte. Un falangista de esta localidad, conocido como El Espantao, le prometió, a cambio de dinero, quitarle la pena de muerte. La familia malvendió una casa y dos cercados –que era todo lo que tenía- a varios aprovechados. Al día siguiente de recibir El Espantao el dinero, que se hizo en dos pagos, a Arturo López le llevaron a Navas de Estena y le fusilaron frente a los muros del camposanto. Braulio le había dicho en varias ocasiones a su cuñado que se fuera con él al monte, pues era &quot;preferible morir corriendo que no arrimado a las tapias del cementerio&quot;, pero Arturo López, que carecía de ideales políticos sólidos, no le hizo caso. La mujer de Braulio García, al salir de la cárcel y encontrarse con su marido desaparecido, su hermano muerto, sus bienes malvendidos y unas hijas a las que se les negaba la posibilidad de trabajar, sufrió una fuerte depresión y se quitó la vida tirándose a un pozo.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Braulio García Fernández, El Comisario&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;A lo largo de 1940 también actuaron por las sierras de Navas de Estena los grupos de huidos liderados por Honorio Molina Merino, El Comandante, y Joaquín Ventas Cita, Chaquetalarga, que se habían fugado juntos de la cárcel de Herrera del Duque (Badajoz) el 12 de marzo de ese año. En el mes de noviembre, inició su andadura José Méndez Jaramago, El Manco de Agudo, cuyo radio de acción se centró en los términos municipales de Navas de Estena, Horcajo de los Montes, Navalpino, Retuerta del Bullaque, Agudo, Puebla de Don Rodrigo y Saceruela(11). Asimismo, de manera esporádica, intervinieron por ese espacio geográfico los hombres capitaneados por Jesús Gómez Recio, Quincoces, natural de Aldeanueva de San Bartolomé (Toledo), y la partida en la que estaba integrado Justo Aquilino Calvo, El Colorao, natural de Navalvillar de Pela (Badajoz).&lt;br/&gt;Los huidos trataban de pasar desapercibidos. Lo suyo, tras no entregarse al finalizar la contienda civil a las autoridades franquistas o escaparse de unas cárceles en las que, por lo general, estaban condenados a muerte, era luchar exclusivamente por la supervivencia. Eran muy pocos los que tenían unas miras más allá de esos objetivos, pues no en vano, eran plenamente conscientes de que todo un Ejército, el republicano, acababa de ser derrotado en toda regla. Además, apenas tenían armas, que en el mejor de los casos eran escopetas, viejos fusiles, pistolas y alguna bomba de mano.&lt;br/&gt;Al principio, los alimentos que necesitaban para sobrevivir se los proporcionaban algunos familiares de estos huidos y también los campesinos, carboneros y pastores de la zona. Luego, al incrementar los grupos de huidos sus efectivos de manera notoria, será cuando se generalicen las llamadas operaciones económicas. Procuraban que las fincas o labranzas asaltadas fuesen propiedad de reconocidos defensores del régimen franquista, pero ésto, cuando el hambre apremiaba, lo que sucedía con frecuencia, no siempre se cumplía.&lt;br/&gt;El primer asalto que realizó la  partida en la que estaban integrados los huidos de Menasalbas tuvo lugar a finales de noviembre de 1939, y fue en una finca que el conde de Orellana tenía en las proximidades de Alcoba (Ciudad Real). Posteriormente, el 1 de enero de 1940, en la finca Garbanzuelo, situada en el término municipal de Navas de Estena, desarmaron a una decena de cazadores y se apoderaron de sus escopetas y de un fusil checoslovaco. En los informes de la Guardia Civil, que son muy minuciosos a partir de 1940, no consta anotado ninguno de estos hechos. A veces, tampoco figuran en esos informes los pequeños robos de que eran objeto los pastores que guardaban sus rebaños en el monte. Uno de estos pequeños robos, que eran frecuentes, tuvo lugar a finales de junio de 1940, cuando nueve hombres armados se presentaron en una majada de Navas de Estena, en la que Andrés Lancha, de 17 años y natural de ese pueblo, estaba contratado como cabrero. Estos huidos, entre los que se encontraban El Arricusqui y Margallo, mataron nueve cabras, todas del amo, y se las llevaron en bandolera, algunas desolladas. Margallo bromeó con Andrés Lancha, al que dijo que le iban a meter una bomba en la tienda de lienzo en la que dormía, pero El Arricusqui le pidió que no le asustase, pues él no tenía la culpa de las penalidades que ellos pasaban. El robo tuvo lugar al anochecer y, cuando se marcharon, le advirtieron que no informase a la Guardia Civil hasta que no saliese el sol, pues de lo contrario &quot;volverían y le ajustarían las cuentas&quot;(12). Andrés Lancha volvió a encontrarse varias veces más con los huidos. Esto, unido a las fuertes presiones de que era objeto por parte de la Guardia Civil, hizo que abandonase su actividad profesional en la sierra y se fuese a vivir a su pueblo.&lt;br/&gt;A lo largo de 1940, una partida compuesta por Fernando Molina Sánchez, El Borrato, y tres o cuatro huidos más sin identificar, realizaron varios robos por los términos municipales de Porzuna, Alcoba, Horcajo de los Montes, Navas de Estena y Retuerta del Bullaque.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;LA PERSECUCIÓN DE LOS HUIDOS&lt;br/&gt;La presencia de los huidos en la comarca de Los Montes de Toledo no cogió por sorpresa a las autoridades del nuevo régimen, que incrementaron los efectivos de la Guardia Civil para reprimirlos. Su persecución fue en principio mixta, pues hasta 1942 también colaboró en ella una División de Caballería del Ejército, con sede en Aranjuez, y al mando del general Gustavo Urrutia González. Decenas de soldados estaban distribuidos por las zonas más conflictivas de Navas de Estena, San Pablo de los Montes, Retuerta del Bullaque, Menasalbas y Navahermosa(13). A partir de ese año el Ejército quedó como fuerza auxiliar y, desde entonces, la Benemérita cargó con todo el peso en la lucha contra los de la sierra.&lt;br/&gt;Se amplió la plantilla del cuartel de Navahermosa y se establecieron numerosos destacamentos por toda la serranía. El destacamento consistía en un grupo de guardias civiles que se acuartelaban en una labranza, en la que permanecían concentrados bastante tiempo. Por el día descansaban y por la noche salían a realizar labores de vigilancia por el monte, pues era entonces cuando actuaban los huidos. Los guardias civiles concentrados en esos destacamentos eran relevados, por lo general, cada tres o cuatro meses.&lt;br/&gt;El incremento de los efectivos de la Guardia Civil, complementado con las fuerzas del Ejército diseminadas por la comarca, permitió a las autoridades  prestar mayor atención a las zonas en las que se movían y actuaban los huidos. Se reforzaron los controles en los lugares de paso, especialmente en los puentes y en los vados de los ríos, así como en las fuentes en las que solían abastecerse de agua.&lt;br/&gt;Este mayor control que las fuerzas represivas ejercieron en la comarca, así como los apostaderos en los lugares de paso frecuentados por los huidos, produjo los primeros enfrentamientos, en los que éstos últimos siempre llevaron la peor parte.&lt;br/&gt;En los primeros días de octubre de 1940 huyeron a la sierra siete hombres de Hontanar: Sotero Muñoz Lorente, Francisquillo; Manuel Muñoz Lorente, Francisquillo; Ramón López Delgado, Patala o El Cojo de Hontanar; Felix López Delgado, Patala; Atilano Fernández Lorente, El Beato; Marciano Lorente López, y Lorenzo Pérez González, El Tuerto. Los seis primeros estaban unidos por vínculos familiares y huyeron al monte porque el alguacil del pueblo les llevó una citación para que se presentaran en el puesto de la Guardia Civil de Navahermosa, pese a que existía un destacamento en Hontanar. El pánico se apoderó de ellos, porque debido a su trabajo como pastores y carboneros en la sierra, habían visto en ocasiones a El Rubio y, sin embargo, no le habían delatado, por lo que temieron que les pudiesen acusar de colaborar con los huidos, y sabían perfectamente que eso estaba severamente castigado. La pena mínima que se imponía a los que no denunciaban la presencia de huidos era de seis meses y un día de arresto. También estaba castigado el no presentar las denuncias a tiempo, tras ser asaltado por éstos.&lt;br/&gt;Los siete huidos de Hontanar se fueron con lo que tenían puesto en esos momentos, sin coger nada de sus casas, ni siquiera unas mantas o un poco de comida. Se refugiaron en la zona conocida como Robledo de las Cuevas, donde sabían que estaba escondido El Rubio de Navahermosa, que vestía un mono azul y que era el único que estaba armado con un fusil y una pistola.&lt;br/&gt;Durante varios días anduvieron por la zona &quot;dando vueltas como tontos&quot;(14). Dormían por la tarde, y por la noche entraban en pequeñas labranzas en busca de comida. La primera noche cenaron en la finca Los Gavilanes, donde El Rubio preparó unas gachas. La segunda noche entraron a robar en un molino de Navas de Estena, propiedad de Heraclio, El Artillero.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Molino del tío Heraclio, “el Artillero”&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Coincidiendo en el tiempo con la citación recibida por los hombres de Hontanar, la Guardia Civil puso en marcha una gran redada en localidades circundantes a Navahermosa, pues se había entregado un huido, antiguo sereno en ese pueblo, que delató a bastantes colaboradores. Como resultado de esa redada, en Navas de Estena fueron detenidas seis personas. En este pueblo, la casi totalidad de los vecinos que trabajaban en la sierra se encontraban, más tarde o más temprano, con los huidos, con los que estaban, quisieran o no, obligados a convivir. Nadie estaba seguro de no ser denunciado por colaborar con los huidos, por algún vecino que, tras ser detenido por las fuerzas de orden público y sufrir un duro interrogatorio, acabase confesando &quot;lo que sabía y lo que no&quot;(15). Entre los detenidos de Navas de Estena se encontraba Isidro García Lancha, que había luchado a favor de la República y recorrido varias cárceles franquistas, hasta que fue puesto en libertad, en mayo de 1940. Desde entonces se hizo enlace de los de la sierra, a los que llevaba comida y periódicos, que eran muy demandados por éstos. Los periódicos los conseguía porque su cuñado era el encargado del servicio de correos entre Navahermosa y Navas de Estena. Pese a que Isidro García fue acusado de colaborar con los huidos, tuvo suerte, pues fue llevado a la cárcel de Ciudad Real, donde se pasó dos años y medio, y no a la de Navahermosa, donde, sin duda, habría sido fusilado. Antes de ser detenido pudo haberse marchado a la sierra, pero no lo hizo, debido a que desde que era pequeño conocía las aventuras del bandolero Bernardo Moraleda que, en la década de los ochenta del siglo XIX, ante la presión de la Guardia Civil, no fue capaz de sobrevivir en Los Montes de Toledo y debió huir a Portugal, de donde fue deportado a España. Isidro García pensó que si Moraleda, a pesar de ser un buen conocedor de aquellas sierras, acabó perdiendo la partida frente a la Benemérita, él sería una presa bastante fácil para ésta.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;El tio Isidro a los 20 años y en la actualidad (2003), con 93 años&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Además de estos seis enlaces detenidos en Navas de Estena, hubo dos más, Fermín Rodríguez Delgado, Calato, y Eusebio García Delgado, El Porrón o El Porrones, que, antes de ser apresados, ante el temor a ser torturados, huyeron a la sierra, en la que ya estaba refugiado su paisano Braulio García Fernández, El Barbas o El Comisario. Una vez más, el miedo actuó como detonante para hacer que personas sin fuertes convicciones políticas, pues simplemente eran de izquierdas, huyesen a la sierra, iniciando una nueva vida plagada de penurias y dificultades, y que para poder soportarla se necesitaban fuertes motivaciones ideológicas o estar condenadas a muerte por las autoridades franquistas, y en este caso tenían poco que perder. Eusebio García, El Porrones, se fue a la sierra cuando iba a ser detenido acusado de haber visto a los huidos en el molino del tio Maquilas y, sin embargo, no los había delatado. Durante el tiempo que estuvo en la sierra, su hijo mayor le llevaba recados de su familia, ocultos en los calcetines o cosidos en el cuello de la camisa, al campamento que los huidos tenían en Chorrancos y en el Reguero de Valhondo. También le llevó una carta de la Guardia Civil, en la que le pedía que se entregase(16).&lt;br/&gt;Los huidos de Hontanar, Navas de Estena y Navahermosa, junto a los de otras localidades pertenecientes a Los Montes de Toledo formaron un amplio grupo, de unos 30 componentes, en el que sobresalían El Chato de la Puebla, El Rubio de Navahermosa y Antonino Fernández Alonso, El Lobo.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;1941: UN AÑO TRÁGICO PARA LOS HUIDOS DE LOS MONTES DE TOLEDO&lt;br/&gt;A primeros de 1941, año que sería bastante trágico para los de la sierra, el grupo liderado por El Chato de la Puebla, que actuaba de manera independiente desde finales del año anterior, robó en las fincas Fuente del Caño, Las Cañadas y Cerro Navascués, situadas en los términos municipales de Navas de Estena y Retuerta del Bullaque, y secuestró en la finca Navalagrulla a Juan Carretero Santos, al que dejaron en libertad después de que su familia pagase 2.000 pesetas como rescate. Se trata del primer secuestro realizado en Los Montes de Toledo que aparece registrado en los partes elaborados por la Guardia Civil. También El Rubio secuestró, en la finca Las Cañadas, a un médico de origen salmantino, al que luego liberó en las cercanías del destacamento que la Benemérita tenía en el Risco de las Paradas(17), tras serle entregado el rescate solicitado. El secuestro fue una forma de actuación con la que algunos huidos no estuvieron de acuerdo, por entender que carecía de contenido político y por considerarlo impopular. Entre los que se opusieron a la realización de secuestros estaba José Manzanero, que había sido secretario general del Comité Regional del Partido Comunista de España en Extremadura, porque creía que desvirtuaban el ideal político que debía tener la lucha contra el franquismo.&lt;br/&gt;Pero las fuerzas represivas, gracias a las informaciones que sus confidentes en la zona le suministraban sobre los componentes de estas partidas, sus puntos de apoyo y sus formas de actuación, consiguió estrechar el cerco sobre ellas. El 11 de febrero, gracias a las confidencias de un cazador furtivo, que vio un hilillo de humo, supieron donde se encontraba un campamento de los huidos. Los soldado rodearon el chozo, sito en la finca Las Hiruelas, y dieron muerte a Saturnino Gómez, Margallo, que debido a su avanzada edad, tenía 65 años, no pudo huir a tiempo. En la refriega resultó herido de gravedad por balas de posta, un cabo catalán, apellidado Fuste. La persona que delató a los huidos fue Santiago Cid, Caldo Negro, padre de 10 hijos, que vivía en una casilla situada a seis kilómetros del destacamento del Risco de las Paradas, que fue obligado en bastantes ocasiones a hacer de guía de la Guardia Civil en sus correrías por las sierras. A cambio le permitían cazar de manera furtiva y le proporcionaban salvoconductos para que se moviese con libertad por la comarca. Una vez, cuando cazaba cerca de Navas de Estena, pueblo en el que residía, fue sorprendido por los huidos. En un descuido de éstos, Santiago Cid logró comerse el salvoconducto, que llevaba escondido en la gorra, para que no sospechasen de su colaboración con las fuerzas de orden público.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Salvoconducto&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Poco a poco fueron cayendo el resto de los huidos de la zona, incluidos El Chato de la Puebla y El Rubio de Navahermosa. En vista de las enormes dificultades que presentaba la vida de huido, la mayoría de los supervivientes intentaron llegar a Portugal para, desde allí, escapar a Hispanoamérica. Con esta idea, Eusebio García Delgado, El Porrón o Porrones; Braulio García Fernández, El Barbas o El Comisario; Fermín Rodríguez Delgado, Calato, en unión de El Arricusqui; Benigno Escobar Gutiérrez, Trascanta; Modesto Sánchez Benítez, El Sargento o El Aceitero, y Domingo Mariblanca García-Díaz, El Mariblanca, entre otros, se pusieron en marcha hacia Portugal. El 12 de abril, en su camino hacia la frontera entraron a pedir comida en la labranza La Bolileja, del término municipal de Belvís de la Jara (Toledo). De estos huidos, algunos consiguieron entrar en Portugal donde, para conseguir dinero, se dedicaron durante un tiempo al contrabando de café entre ese país y España. Luego, Eusebio García Delgado, El Porrones, gracias al Comité Intergubernamental para los Refugiados (CIR), con sede en Lisboa, consiguió viajar hasta Venezuela. De los que no pudieron llegar hasta la capital lisboeta, algunos regresaron otra vez a Los Montes de Toledo. Entre éstos estaban Fermín Rodríguez, Calato, que se escondió en Navas de Estena, su pueblo, en el que fue detenido y condenado a varios años de cárcel. Hubo otros, en cambio, que murieron en el empeño, como fue el caso de El Arricusqui, y de otros nunca más se supo, como ocurrió con Benigno Escobar, Trascanta, o con Braulio García, El Barbas. Según Eusebio García, Porrones, éste último resultó herido al ser sorprendido por la Guardia Civil cuando descansaba en una era. Fue llevado al Hospital Provincial de Badajoz, de donde al intentar escapar, resultó muerto(18).&lt;br/&gt;El 20 de abril de 1941 resultaron detenidos en Navas de Estena, Rosalio García Esteban, su hija Hipólita García Lancha y el marido de ésta, acusados de colaborar con el huido de su pueblo Braulio García, El Barbas, al que a veces lograban proporcionar alimentos, a pesar de la obligación que tenían los tres de presentarse ante las autoridades varias veces al día. Tenían prohibido sacar su ganado a pastar al monte, lo que dificultaba su alimentación, por lo que muchas cabras se les murieron. Era ésta una manera más de escarmiento o de presión que las autoridades franquistas ejercían sobre los vencidos. Incluso hubo un tiempo en el que los ganados de los capitalistas de Navas de Estena debieron permanecer en sus establos en el pueblo, sin poder salir a pastar a la sierra. Con esta medida, las autoridades trataban de evitar que proporcionasen víveres a los huidos. Hipólita García, su marido y su padre, junto a varios detenidos más de su mismo pueblo, fueron llevados en un carro a la cárcel de Navahermosa. Los tres fueron juzgados el 24 de septiembre de 1941, y condenados a 30 años y un día de prisión, de los que los dos primeros cumplieron casi la mitad, pues hasta 1955 no salieron en libertad. Hipólita García Lancha, junto a un hijo de tan sólo un año, fue encerrada en una celda grande que compartía con bastantes mujeres más, algunas con niños menores de tres años, todas ellas acusadas de ser enlaces de los huidos. En esa celda sólo había un grifo de agua y los aseos consistían en una zanja en medio de la habitación, en la que las presas tenían que hacer sus necesidades. Dormían hacinadas, con sus hijos, sobre paja sucia, infectada de pulgas y de chinches(19). Todas estas mujeres, además de sufrir unas condiciones de vida horribles, eran tildadas por las autoridades franquistas, para denigrar aún más su imagen, de ser las queridas de los de la sierra. A El Rubio, al ser el más destacado de los huidos que había en la zona de Navahermosa, las autoridades le atribuyeron varias queridas en su pueblo y también en Hontanar.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;La tia Pola a los 20 años y en la actualidad (2003), con 84 años&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Aunque los encarcelados en Navahermosa, acusados de colaborar con los huidos, eran fusilados frente a las tapias del cementerio de ese pueblo, el día 23 de octubre de 1941 fueron fusilados en Navas de Estena Quintín García Fernández, natural de Aldeanueva de San Bartolomé, y Arturo López, el cuñado de Braulio García, El Barbas.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;AÑOS DE TRANSICIÓN (1942-1943)&lt;br/&gt;Las autoridades franquistas siguieron en estos años con su política de refuerzo  de los destacamentos en la comarca. En 1942 fueron creados los destacamentos de Valdemanco de Esteras, Navalpino, Alamillo, Saceruela, Navas de Estena, Los Cortijos, Almadenejos, Castillo de Prim, El Molinillo, Hornillo, Cabañeros, Retama, El Zumajo, Las Alisedas, Ventillas, La Bienvenida, El Tamaral y Minas Diógenes. Al año siguiente, la Dirección General de la Guardia Civil dotó de una nueva estructura a la Comandancia de Ciudad Real, que pasó a contar con cuatro subsectores en la zona de Los Montes de Toledo o en las proximidades de esta comarca: el subsector de Horcajo de los Montes, compuesto por El Hornillo, Cabañeros, Navalpino, Arroba y Alcoba; el de Navas de Estena, en el que se incluían los de Retuerta, Castillo de Prim, El Molinillo y Casa del Soto; el de Piedrabuena, del que dependían La Toledana, El Cristo, Porzuna, Retama, Malagón, Alcolea, Luciana, Los Cortijos y Picón y, por último, el subsector de Agudo, que se extendía por Almadén, San Benito y Almodóvar(20).&lt;br/&gt;Pese a la mayor presencia de fuerzas represivas, los huidos siguieron actuando por la zona, realizando operaciones de abastecimiento. Una de las fincas asaltadas fue La Reguera del Peral, de Retuerta del Bullaque, de la que cuatro hombres, entre los que se encontraba El Manco de Agudo, se llevaron un costurero y dos corderos, que desollaron allí mismo con unos enormes cuchillos que portaban. Al marcharse, los huidos advirtieron a los dueños de la labranza que no informasen del robo hasta la mañana siguiente, una vez que hubiese salido el sol. De no hacerlo así, les amenazaron con volver y &quot;ajustarles las cuentas&quot;. Las víctimas de este robo siguieron las indicaciones que les dieron los atracadores y fueron al día siguiente a dar cuenta a la Benemérita. Se presentaron en la finca dos guardias civiles que, en compañía del dueño, siguieron durante unas horas las huellas dejadas por los asaltantes, pero al ver que las pistas dirigían hacia unos chozos de carboneros que había en la finca Valdelobillos, cerca de Cabañeros, tanto el propietario de la labranza robada como los dos miembros del Cuerpo propusieron marcharse del lugar, por temor a encontrarse con los huidos, que probablemente estaban muy cerca. Después llegó a la finca asaltada un alférez, destinado en Navas de Estena, que amenazó con meter en la cárcel a sus propietarios por creer que estaban en connivencia con los huidos. Las presiones de este alférez obligaron a esta familia a marcharse a vivir a San Pablo de los Montes, con el consiguiente daño económico. En el mes de mayo, los huidos volvieron a robar en varias fincas más de Retuerta del Bullaque.&lt;br/&gt;La acción más grave cometida por los huidos tuvo lugar a finales de 1943, cuando atracaron la finca Vallegarcía y sorprendieron a varios guardias civiles que, vestidos de campesinos, hacían servicio de vigilancia en ella. Estos, que no opusieron resistencia ante los asaltantes, fueron desarmados y retenidos durante varias horas. Posteriormente fueron puestos en libertad, sin recibir ningún daño. En cambio, el guarda de la finca, Francisco Cañamero Pérez, resultó muerto como consecuencia de los disparos efectuados por los huidos cuando intentaba escapar, haciendo caso omiso de las advertencias que le hicieron.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;LA AGRUPACIÓN GUERRILLERA DE LOS MONTES DE TOLEDO, CIUDAD REAL Y BADAJOZ&lt;br/&gt;Desde el momento en que se empezaron a formar los primeros grupos de huidos en las sierras de Toledo y Ciudad Real, la evolución de la Segunda Guerra Mundial en curso se convirtió en el eje sobre el que pivotaba buena parte de su vida diaria, porque vinculaban la suerte del régimen franquista al de Hitler y Mussolini; no en vano, para los huidos, la victoria de Franco se había debido en gran medida a la esencial ayuda que le prestaron los gobiernos alemán e italiano.&lt;br/&gt;La contienda mundial se convirtió, de esta manera, en el termómetro que marcaba la intensidad de la actividad de los de la sierra. Tras el periodo de transición, la situación empezó a cambiar para los huidos, que vieron como los ejércitos alemanes, que hasta entonces se habían mostrado invencibles, eran derrotados de manera contundente, en febrero de 1943, en Stalingrado. La victoria del Ejército soviético dio una gran moral a aquellos hombres que habían buscado refugio en las sierras españolas. El Partido Comunista de España aprovechó esta situación de forma partidista para extender su influencia entre los huidos, que hasta entonces se habían mostrado como una masa bastante heterogénea ideológicamente, aunque en ella siempre tuvieron preeminencia los militantes comunistas. El PCE, gracias a su mayor actividad y proselitismo fue creando agrupaciones guerrilleras por la zona centro de la península. Después de bastantes esfuerzos, se formó la Agrupación Guerrillera de Los Montes de Toledo, Ciudad Real y Badajoz. La reunión constituyente de esta agrupación tuvo lugar el 14 de noviembre de 1944, en la sierra del Puerto de San Vicente, entre las provincias de Toledo y Cáceres(21). En esta reunión estuvieron presentes la mayoría de los más destacados componentes de las partidas de huidos que actuaban por Toledo, Ciudad Real, Badajoz y Córdoba. La excepción la protagonizó José Manzanero Marín, pues el enlace que debía comunicarle el lugar y la hora de la reunión lo hizo con retraso, pero, a pesar de no estar presente en la asamblea, fue elegido jefe de la agrupación. Estaba auxiliado en la dirección por El Comandante, que fue designado jefe de Estado Mayor, y por Recoba, Manolín –hermano de El Manco de Agudo- y Reyes -un antiguo novillero- como oficiales de Estado Mayor(22).&lt;br/&gt;Sí estuvieron en la reunión fundacional algunos huidos procedentes de Córdoba, que pudieron apreciar los escasos medios de los que disponían las partidas que actuaban por la zona centro, que no sólo carecían de armas, sino también de ropa adecuada(23). Los 70 guerrilleros que en un principio componían esta agrupación tuvieron como principal radio de acción las sierras próximas a Los Yébenes.&lt;br/&gt;Sin embargo, la constitución de esta agrupación no supuso un cambio muy cualitativo en la lucha antifranquista en la comarca. Las acciones más frecuentes fueron, igual que en años anteriores, las operaciones económicas y los secuestros. Además, para acabar con rapidez con la guerrilla, los mandos de la Guardia Civil potenciaron el papel de la contrapartida. Ésta estaba formada por cinco o seis guardias civiles, generalmente voluntarios y seleccionados, vestidos como los guerrilleros, al mando de un cabo o un suboficial, a los que acompañaba a veces algún vecino, buen conocedor del terreno. Con el tiempo, estos prácticos fueron sustituidos por guerrilleros capturados o entregados, que accedían a colaborar con las fuerzas represivas. En Toledo y Ciudad Real fueron bastantes los ex guerrilleros que contribuyeron de manera activa en la exterminación de sus antiguos compañeros. La inclusión de ex guerrilleros en las contrapartidas hizo de éstas un arma mortífera. Sus integrantes llevaban una vida semejante a la de los guerrilleros y se presentaban allí donde sabían o sospechaban que apoyaban a la guerrilla, con el objetivo de descubrir su red de enlaces o capturar o abatir a los propios guerrilleros, que los confundían con compañeros suyos.      &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Miembros de la Contrapartida&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Los miembros de las contrapartidas, para desacreditar a los guerrilleros, cometían toda clase de desmanes que luego se atribuían a los de la sierra, lo que contribuía de manera notoria a que disminuyesen sus apoyos entre la población(24). Las contrapartidas hicieron todavía más difícil la vida diaria de los campesinos, que confundidos muchas veces y cogidos entre dos fuegos, no sabían que carta jugar.&lt;br/&gt;La falta de posibilidades de una lucha que no contaba ni con los apoyos ni con los medios suficientes para tener éxito contra la Dictadura franquista, llevó a los dirigentes de la Agrupación Guerrillera de Los Montes de Toledo, Ciudad Real y Badajoz, a disolverla en una reunión que tuvo lugar a finales de 1945 en los Montes de Mora. Sus integrantes sabían que la única posibilidad que tenían de salvar la vida era alcanzar la frontera francesa. Y esto es lo que hizo José Manzanero Marín, que tras permanecer escondido varios años en La Villa de Don Fadrique, junto a su compañera y enlace de la guerrilla, Dionisia Castillo, logró escapar a Francia, vía San Sebastián, el 18 de septiembre de 1949.&lt;br/&gt;Sin embargo, los dirigentes comunistas, ocultos en Madrid, todavía tenían confianza en la actividad guerrillera en Los Montes de Toledo, por lo que para potenciarla enviaron a dos maquis, procedentes de Francia, pero éstos fueron descubiertos, el 26 de diciembre de 1945, en el término municipal de Urda. Se trataba de José Fernández Prieto, que fue capturado, y de Manuel Morcillo Guerrero que resultó muerto. Fue sin duda una perdida importante, pues estos guerrilleros eran los únicos que estaban bien armados, ya que portaban dos metralletas, diez cargadores, cuatro bombas de mano, cinco paquetes de explosivos, mechas, dos estuches con detonadores, una brújula y otros efectos.&lt;br/&gt;Se le atribuye a la partida dirigida por El Manco de Agudo la muerte de Bartolomé López Martín, de Navas de Estena, cuyo cadáver apareció el 12 de noviembre de 1945 con las manos atadas con correas y con un tiro de pistola en la nuca. Según Isidro García, que fue la persona que enterró a Bartolomé López, de quien era familiar, esta muerte fue bastante extraña y cree que no fueron los guerrilleros los que le dieron muerte, sino las fuerzas de orden público, que querían que colaborase con ellas, pero &quot;Bartolín era un pobre infeliz del que nadie se fiaba&quot;(25).&lt;br/&gt;El balance de un año que se presumía esencial para la lucha antifranquista, era muy escaso y bastante negativo. Todo se reducía a los robos para conseguir comida y a los secuestros para obtener dinero. Al año siguiente se volverán a poner de manifiesto las enormes limitaciones y carencias que tenía la guerrilla para desarrollarse en esas tierras. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;EL OCASO DE LA GUERRILLA EN LOS MONTES DE TOLEDO&lt;br/&gt;En los años 1946 y 1947 el declive del movimiento guerrillero en la zona centro no hizo sino agravarse. Pese a estar derrotado, el PCE siguió con su retórica triunfalista en una época en la que ya no contaba con argumentos de peso para mantener la lucha guerrillera, pues las condiciones internacionales, que en 1945 se presentaban favorables, ahora habían cambiado por completo, y los aliados habían manifestado de manera bastante clara que no estaban dispuesto a apoyar un cambio de régimen en España.&lt;br/&gt;La guerrilla quedó muy mermada en sus efectivos, entre los que sobresalían El Manco de Agudo y El Comandante. Las fuerzas de orden público sabían que tenían ganada la partida. De hecho, a lo largo de 1947 se suprimieron varios destacamentos en la zona. Luego, la llegada del teniente coronel Eulogio Limia Pérez, que se hizo cargo de la Comandancia de Ciudad Real por orden ministerial de 1 de agosto de 1947, contribuyó a acelerar la victoria. Eulogio Limia llegaba con la aureola de haber aniquilado a la guerrilla en la provincia de Toledo.      &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Eulogio Limia Pérez&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Cuando El Comandante y El Manco de Agudo necesitaban comida, asaltaban pequeños chozos o labranzas, aunque algunos de los robos que se producían en la sierra y que se les imputaban a los guerrilleros, eran realizados por personas que no tenían nada que ver con éstos. En el mes de octubre de 1947 robaron en Chozas de Puentes, en San Pablo de los Montes. Luego realizaron varios secuestros y en un tiroteo acabaron con la vida de un guardia civil en Los Sotos.&lt;br/&gt;También hicieron acto de presencia por Navas de Estena los hombres que lideraba Francisco Blancas Pino, El Veneno, que en el mes de junio de 1948 se llevaron de la finca Piedraspicadas cuatro cabras y unos pocos víveres. Ese mismo mes anduvieron también por San Pablo de los Montes, donde robaron en la finca Cabrahigos(26), y en el mes de julio se les vio por Retuerta del Bullaque.&lt;br/&gt;El 19 de agosto de 1948, El Manco de Agudo y El Comandante secuestraron a tres vecinos de Navas de Estena. A uno le enviaron al pueblo a por el rescate exigido y a los otros dos se los llevaron con ellos. Los secuestradores sabían que sus familias tenían dinero, pues el día anterior habían vendido bastantes chivos. Durante varios días los retuvieron en la sierra. Dormían por el día, echados sobre el suelo, y por la noche se cambiaban de lugar. Uno de los secuestrados logró escaparse, pero el otro, Francisco García Rodríguez, de 18 años, tuvo una muerte horrible, apareciendo su cadáver años después atado a un árbol. Un cabo de la Guardia Civil, disfrazado de campesino, simulando ser el intermediario que llevaba el dinero del rescate, buscó a los secuestradores, pero éstos se dieron cuenta del engaño y no cayeron en la trampa.&lt;br/&gt;El que todavía, a estas alturas de año, siguiesen produciéndose robos y secuestros en la provincia de Ciudad Real, llevaron a Eulogio Limia, al que estos hechos le restaban prestigio, a excitar el celo profesional de sus hombres, lo que se tradujo, de forma inmediata, en un incremento de la represión sobre la población rural sospechosa de colaboración con la guerrilla. Los guardias civiles bajo su mando sabían perfectamente de la enorme dureza de Eulogio Limia, que en marzo de 1948 había disuelto las seis contrapartidas que había en la provincia, a las que acusaba de carecer del necesario espíritu de sacrificio y entusiasmo. También amenazó con expulsar del Cuerpo a los que no cumpliesen los servicios que se les encomendasen.&lt;br/&gt;El 29 de agosto la Guardia Civil detenía a Florencio Martín Rubio y a Justino Isabel Ruiz en una finca de Retuerta del Bullaque, en la que trabajaban como jornaleros. El primero, de 28 años, era natural de San Pablo de los Montes, y el segundo, de 42 años, había nacido en Ventas con Peña Aguilera. Éste tenía malos antecedentes políticos, pues varios familiares suyos habían estado encarcelados acusados de colaborar con los huidos. Después de ser torturados durante horas para sacarles una información que no tenían, a sus interrogadores se les fue la mano y acabaron con sus vidas. Sus cuerpos destrozados fueron abandonados en el lugar conocido como La Humbria del Puntal, en la finca Castillo de Prim, a unos tres kilómetros de Retuerta del Bullaque. Para dar la versión de que habían muerto en combate, dispararon contra ellos a sangre fría. De esta forma su muerte se debió &quot;fundamentalmente a heridas por arma de fuego e inmediata hemorragia interna&quot;(27). Era la respuesta de la Guardia Civil a las actividades de los de la sierra.&lt;br/&gt;En enero de 1949, El Manco de Agudo, El Comandante y Parrala, robaron alimentos en la finca La Nava, de Robledo del Buey (Toledo). Pero la Guardia Civil, que les seguía la pista, logró dar con un enlace en cuyo chozo, situado en la sierra del Carrizal, término de Retuerta del Bullaque, se refugiaban a veces El Comandante y sus dos compañeros. Desde el 26 de febrero prepararon un apostadero permanente frente al chozo del enlace, disimulado como si fuese una leñera, en el que se ocultaron tres guardias civiles, que fueron relevados por otros tres agentes a los 15 días. Sabían que más tarde o más temprano aparecerían, pues habían encargado algo de ropa y objetos de aseo personal. Finalmente, a la una y media del día 12 de marzo de 1949, los tres guardias civiles vieron llegar al Comandante, que se alumbraba con una linterna. Tras observar que en el chozo sólo estaba el carbonero que les servía de enlace, llamó a sus compañeros haciendo una contraseña con la boca. Cuando los tres estaban en el interior del chozo, el carbonero, pretextando que hacía frío y que era preciso avivar el fuego, salió a coger leña, momento que aprovecharon los tres guardias civiles para acribillarlos a tiros. Según el informe de la Guardia Civil, los tres guerrilleros, aunque heridos y con las ropas incendiadas, lograron arrastrarse fuera del chozo y disparar contra sus agresores, uno de los cuales, Vicente Velando Real, resultó herido grave en el pecho. Pero este agente no fue herido por disparos de los guerrilleros, sino que fue el mismo quien se produjo las heridas, al golpear con su fusil, que se le disparó, el cuerpo sin vida del El Manco de Agudo. Los tres guerrilleros fueron rematados con ráfagas de subfusil. También resultó herido Antonio Díaz Carmona, que era el comandante de la zona, pues al subir hasta el chozo montado en un caballo, éste se asustó ante la visión de la sangre y le tiró al suelo, rompiéndose la pierna. Los tres guardias civiles que les dieron muerte fueron ascendidos a cabos. Al comandante Antonio Díaz, que después de Eulogio Limia era el segundo jefe de la Comandancia, le concedieron la Cruz del Mérito Militar pensionada con el 10 por ciento; a un cabo con 12,50 pesetas y hubo citación para los otros tres guardias civiles que durante 15 día estuvieron emboscados frente al chozo.&lt;br/&gt;En la mayoría de los pueblos de la comarca, los propietarios agrícolas y las fuerzas de orden público celebraron por todo lo alto las muertes de El Manco de Agudo, El Parrala y de El Comandante.  Con estas muertes, el problema del bandolerismo en Los Montes de Toledo quedaba reducido exclusivamente a las partidas del Cuquillo y El Veneno, que contaban con muy pocos integrantes.&lt;br/&gt;En torno a la figura de El Manco de Agudo, que llevaba nueve años sobreviviendo a los embates de las fuerzas represivas, se tejió una leyenda por las comarcas en las que tuvo actividad, y fue motivo de inspiración de algunas coplas populares(28).&lt;br/&gt;De manera esporádica siguieron actuando por las sierras de la comarca el grupo liderado por Eugenio Herrera, Cuquillo, natural de Castilblanco (Badajoz), que fue eliminado en su totalidad, el 30 de abril de 1950, en Minas de Santa Quiteria (Toledo), y el grupo liderado por Francisco Blancas Pino, Veneno. Este grupo, todavía en 1955, confeccionaba propaganda política con una máquina de escribir que un enlace les compró en Madrid. Tenían dos sellos de madera, uno con la palabra El Guerrillero y otro con Lucha y El Comité, con la hoz y el martillo. Sus integrantes, a pesar de que sufrieron la deserción, en junio de 1954, de Esteban Navas Ruiz, Manchego o Peñas Negras, que enfermo desde hacía tiempo no fue capaz de soportar las duras de condiciones de vida que llevaba en la sierra, consiguieron alcanzar la frontera francesa en junio de 1955.&lt;br/&gt;Las autoridades franquistas disolvieron a lo largo de 1957 los destacamentos que todavía quedaban en la comarca &quot;por haber desaparecido las causas que motivaron su creación&quot;. Era la constatación final de un fracaso, el de la guerrilla de la zona centro de la península, que se había producido hacía más de diez años.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Notas al pie&lt;br/&gt;Abella, R., La vida cotidiana en España bajo el régimen de Franco. 3ª ed., Barcelona, Argos Vergara, 1985, p. 206.  (2) Miralles, R., “Juan Negrín: resistir, ¿para qué?”, en Historia 16, nº  253 (Madrid,  mayo 1997), p. 23.  (3) Casanova, J., “Una dictadura de cuarenta años” en Morir, matar, sobrevivir. Barcelona, Crítica, p. 11.  (4) Sabín, J.M., Prisión y muerte en la España de postguerra. Barcelona, Anaya&amp;amp;Muchnik, 1996, p. 27.  (5) Leblic García, V., Bandoleros en los Montes de Toledo. Toledo, Diputación Provincial, 1990, p. 25.  (6) Quilez Vicente, J.,  “Aún vive el último bandido de los Montes de Toledo”, en Estampa (Barcelona).  (7) Archivo Histórico Provincial de Toledo, A.C. 11.154. Telegrama del comisario jefe del Cuerpo General de Policía al jefe policial de Piedras Albas, Toledo, 22 de septiembre de 1942.  (8) Díaz Díaz, B., La guerrilla antifranquista en Toledo. La primera Agrupación Guerrillera del Ejército de Extremadura-Centro. Talavera de la Reina, Arrabal, 201, pp. 59-61.  (9) Capitanía General de la 1ª Región Militar. Procedimiento Sumarísimo de Urgencia, nº 13.334. Causa  contra Valentín Gil Valiente, nº E-15.926.  (10) Testimonios de Vitar, Angelita, Agustina, Luisa y Margarita García López, Horcajo de los Montes, 2 de septiembre de 1999.  (11) Alía Miranda, F., “La guerrilla antifranquista en la provincia de Ciudad Real”, en Cuadernos de Estudios Manchegos, nº 19 (Ciudad Real, 1990), p. 61.  (12) Testimonio de Andrés Lancha García, Talavera de la Reina, 19 de marzo de 1997.  (13) Testimonio de Casimiro Sánchez Cabello, Navalmoralejo, 15 de agosto de 2001.  (14) Testimonio de Marciano Lorente López, Hontanar, 25 de mayo de 1999.  (15) Testimonio de Isidro García Lancha, Navas de Estena, 12 de agosto de 1999.  (16) Testimonio de Luciano García, Navahermosa,  (17) Testimonio de María Sánchez-Gabriel Esteban-Manzanares, Navahermosa, 20 de agosto de 1999.  (18) Las hijas de Braulio García, para acabar de una vez por todas con la gran angustia que sentían ante la incertidumbre de lo que le había ocurrido a su padre, con los pocos datos que, cuando regresó a España, les proporcionó Eusebio García Delgado, El Porrones, que no fue demasiado explícito con ellas, recorrieron varias localidades fronterizas entre España y Portugal requiriendo información sobre su padre, pero no consiguieron nada, pues las personas que podían haberles dicho algo ya habían fallecido.  (19) Testimonio de Hipólita García Lancha, Navas de Estena, 12 de agosto de 1999.  (20) Servicio Histórico de la Guardia Civil, “Historia de la 122 Comandancia de la Guardia Civil”. Ciudad Real.  (21) Díaz Díaz, B., “La Agrupación Guerrillera de Los Montes de Toledo, Ciudad Real y Badajoz” en Historia 16, nº 319 (Madrid, noviembre 2002), p. 88.  (22) Manzanero Marín, J., Carta personal al autor, Bennecourt, 21 de julio de 1997.  (23) Testimonio de José Murillo, Comandante Ríos, Madrid, 27 de mayo de 2000.  (24) Son varios los testimonios que he recogido de personas que fueron robadas por guardias civiles disfrazados de guerrilleros. A Felipe Molina varios miembros de la contrapartida que mandaba el sargento Ruano Pascual, entre los que reconoció a uno conocido como Rumbero, le robaron la comida cuando trabajaba en una finca cerca de Anchuras de los Montes (testimonio de Felipe Molina, Talavera de la Reina, 22 de julio de 1998). Andrés Lancha vio en varias ocasiones a la contrapartida que dirigía el sargento Guerrero, maltratar a campesinos y robarles su ganado (testimonio de Andrés Lancha, citado). Situaciones como las reseñadas, fueron numerosas en aquellos años.  (25) Testimonio de Isidro García Lancha, citado.  (26) SHGC, &quot;Historia de la 104 Comandancia de la Guardia Civil&quot;, p. 63.  (27) Registro Civil de Retuerta del Bullaque. Libro de defunciones.  (28) Revista de estudios monteños, nº 92 (Toledo, 2000), p. 14. &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Autor: Benito Díaz Díaz, historiador, profesor tutor de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, profesor asociado de la Universidad de Castilla-La Mancha, autor de &quot;La Guerrilla Antifranquista en Toledo; La Primera Agrupación Guerrillera del Ejercito de Extremadura–Centro&quot; editado en la Revista Cuaderna del Colectivo Arrabal Colección Monografías (&lt;a href=&quot;http://www.mundofree.com/arrabal/mono.htm&quot;&gt;http://www.mundofree.com/arrabal/mono.htm&lt;/a&gt;)  </description>
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      <title>Diccionario de Hervas</title>
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      <pubDate>Wed, 25 Feb 2009 02:52:23 +0100</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Entradas/2009/2/25_Diccionario_de_Hervas_files/Navas.png&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Media/Navas.png&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:126px; height:120px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;Facsímil del “Diccionario de Hervás” donde se hace referencia a Navas de Estena:&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;</description>
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      <title>Situacion Economica</title>
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      <pubDate>Wed, 25 Feb 2009 02:52:19 +0100</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Entradas/2009/2/25_Situacion_Economica_files/P1010146.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Media/P1010146.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:126px; height:95px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;A mediados del siglo XVII, la situación de la economía de los Montes de Toledo es tan precaria que motiva la casi despoblación de algunos de los núcleos de población de su zona suroccidental. En Navas de Estena la población se reduce a media docena de vecinos.&lt;br/&gt;Superando este difícil momento, a lo largo del siglo XVIII Navas de Estena multiplica cuatro veces su vecindario. La renta de las dehesas boyales  y la riqueza melera que produce el pueblo se convierten en  los pilares de su economía. El rendimiento agrícola es muy bajo superado ampliamente por el ganadero. La sociedad en el siglo XVIII está compuesta principalmente por labradores, jornaleros y algunos tratantes de ganados.&lt;br/&gt;A finales del siglo XIX, y como una consecuencia directa de la independencia municipal, se produce un considerable avance económico al transformase las masas  forestales en terrenos de cultivo y dehesas, apareciendo el típico paisaje de las rañas. La población en 1897 aumentaba a 452 habitantes. En el siglo XX fueron desamortizadas en Navas de Estena 7.085 hectáreas adjudicándoles un término con 14.654 hectáreas, de cuya explotación se ha venido manteniendo la economía de los vecinos.      &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Trilla&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Colmena&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Carbonera&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;SITUACIÓN ACTUAL&lt;br/&gt;En la actualidad, la principal fuente de ingresos de la población son las pensiones (alrededor de la mitad de la población está jubilada) y las percepciones relacionadas con el desempleo (prestaciones, subvenciones y programas de fomento del empleo estatales, regionales y provinciales). El resto de la población malvive de la agricultura y de la ganadería, sectores cuya crisis general se acrecienta en zonas deprimidas como ésta, donde las distancias y las deficitarias infraestructuras viarias para llegar a proveedores y mercados encarece la compra y la distribución de productos hasta hacerlos muy poco competitivos. El sector secundario es prácticamente inexistente, salvo una mínima actividad en el ramo de la construcción. El sector servicios no da para mucho debido a la escasa población. La tasa de emigración a las zonas industriales periféricas de Toledo, Madrid e incluso Barcelona es elevada, residiendo en estos lugares más de un tercio de la población que Navas de Estena tenía hace tres décadas.   &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Carretera de Navas de Estena a Navahermosa, titularidad de la Junta de Comunidades de Castilla - La Mancha, en uno de sus tramos más aceptabes.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;PERSPECTIVAS&lt;br/&gt;Sólo mediante la diversificación de la actividad económica es posible superar el atraso que nos separa del resto de los municipios del país. Pero las condiciones antes expuestas, fundamentalmente la insuficiencia en infraestructuras viarias, las deficiencias en formación y, sobre todo, nuestro interés en no permitir ningún tipo de actividad industrial o especulativa que agreda nuestro medio natural, hacen que las posibilidades de diversificar queden reducidas a la agricultura y ganadería no extensivas, a la construcción limitada por el respeto al medio, a pequeñas industrias no contaminantes y al sector servicios, sobre todo al relacionado con el turismo rural.&lt;br/&gt;La declaración de Cabañeros como Parque Nacional, incluyendo en él unas 11.000 hectáreas de nuestro término municipal, entre ellas 900 hectáreas de Montes Públicos situadas a corta distancia del casco urbano, puede suponer, a la vista de lo ocurrido en otros Parques Nacionales, un acontecimiento importante en cuanto al desarrollo turístico del municipio. El Ayuntamiento de Navas de Estena es propietario, y el conjunto de sus vecinos tradicionalmente usuarios, de 900 hectáreas de Montes Públicos situadas dentro del Parque Nacional de Cabañeros. El término municipal de Navas de Estena es de 14.000 hectáreas, de las cuales 11.000 (el 78’5 %) están dentro del Parque Nacional, quedando fuera del mismo solamente la quinta parte de dicho término. Precisamente, la consideración por los habitantes de Navas de Estena de las 900 hectáreas de Montes Públicos de su término municipal como algo propio ha mantenido dichos montes en perfecto estado de conservación durante décadas, desde mucho antes de la creación de ninguna figura protectora. La inclusión de estos Montes Públicos en el Parque Nacional causó en su momento cierto malestar, compensado en parte por las subvenciones del Organismo Autónomo.&lt;br/&gt;Los incomparables recursos medioambientales del término, unido a una situación geográfica relativamente privilegiada (70 kms de Toledo, 130 kms de Madrid) hacen que la afluencia de visitantes en determinadas épocas del año sea importante. Con las infraestructuras adecuadas, públicas y privadas, ésta afluencia puede generar un cierto aprovechamiento económico. A este respecto, es necesario recordar que Navas de Estena se encuentra ubicado en el enclave de mayor riqueza natural del Parque Nacional de Cabañeros; que es un espacio privilegiado que tiene como referencia en la demanda y a la vez complementa en la oferta a dos grandes focos turísticos españoles del centro de la península, Madrid a 130 kms y Toledo a 70 kms; que es la entrada al Parque Nacional de Cabañeros más accesible desde Toledo y Madrid y la que más variedad de recursos puede ofrecer; que dada su situación geográfica, Navas de Estena se presenta como uno de los núcleos preferentes para la interpretación de la geología y paleontología de la comarca de los Montes de Toledo, y, por último, que la zona noroeste del Parque Nacional, zona de ampliación respecto al anterior Parque Natural, constituye un ecosistema diferente al del resto del Parque, pertenece en su mayor parte al término de Navas de Estena y no es posible su visita si no es desde ésta población.&lt;br/&gt;Por otro lado, gran parte de la población que en su día emigró comienza progresivamente a jubilarse y volver a su municipio de origen, donde nunca perdieron sus viviendas y propiedades rústicas. Incluso, aún sin jubilarse y cuando la distancia lo permite, tienden a volver temporalmente en cuanto pueden, de tal manera que la población de hecho se incrementa hasta un 50 % durante las vacaciones y fines de semana, con lo que ello supone para el sector servicios.&lt;br/&gt;Desde lo público, estamos haciendo todo lo posible para mejorar las infraestructuras y los servicios con objeto de convertir el municipio en un lugar agradable para vivir, aunque sea &quot;a tiempo parcial&quot; y de esa manera estabilizar la población; así como un lugar interesante para visitar, entendiendo que es la única forma sostenible de relanzar su economía. La asignatura pendiente es la concienciación de los vecinos de las posibilidades que tenemos por ese camino y su traducción en la aparición de emprendedores que hagan aumentar el escaso tejido empresarial existente.            &lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Actuaciones públicas&lt;br/&gt;e iniciativas privadas&lt;br/&gt;. &lt;br/&gt;. &lt;br/&gt;. &lt;br/&gt;. &lt;br/&gt;.&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;&lt;br/&gt;Autor: Isidro Corsino del Cerro, Alcalde de Navas de Estena </description>
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      <title>Encuesta del Cardenal Lorenzana</title>
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      <pubDate>Wed, 25 Feb 2009 02:52:17 +0100</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Entradas/2009/2/25_Encuesta_del_Cardenal_Lorenzana_files/Lorenzana.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Media/Lorenzana_1.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:126px; height:177px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;Encuesta realizada por orden del Cardenal Francisco Antonio de Lorenzana, entre 1782 y 1786-88. &lt;br/&gt;  &lt;br/&gt;  &lt;br/&gt;INTERROGATORIO, a cuyos puntos deben responder los Señores Vicarios Jueces Eclesiásticos, y Curas Párrocos, cada uno en su distrito lo que comprehende.&lt;br/&gt;I. Si es Ciudad, Villa ó Lugar, a qué Vicaría pertenece, y si es Realengo, de Señorío, ó mixto, y el número de vecinos.&lt;br/&gt;- Es lugar anexo de Retuerta de 26 años a esta parte y del mismo señorio y vicaria que La Retuerta, (es lugar que pertenece a la vicaria general del arzobispado de la ciudad de Toledo y es lugar propio del ilustrisimo ayuntamiento de dicha ciudad...) circundado de sierras por todas partes bastante inmediatas excepto al mediodia y bastante elevadas excepto las del oeste que son de pequeña magnitud como lo denota la figura. Y tiene 5 vecinos.&lt;br/&gt;II. Si es cabeza de Vicaría, ó Partido, Anexo, y de qué‚ Parroquia: Si tiene Conventos, decir de que Orden; como tambien si dentro de la poblacion, ó extramuros hay algun Santuario, é imagen célebre, declarar su nombre, y distancia: asimismo la advocacion de la Parroquial.&lt;br/&gt;- Tiene una sola parroquia, cuyo patrono es Santa Maria de la Antigua, cuya festividad se hace en el mes de mayo de cada año y a ella concurren de todos los pueblos circumbecinos.&lt;br/&gt;III. Se pondrá  quántas leguas dista de la Metrópoli Toledo, quántas de la cabeza de la Vicaría, y quántos quartos de legua de los Lugares confinantes; expresando en este último particular los que estan al Norte, al Mediodia, Levante, ó Poniente respecto del Lugar que responde, y quántas leguas ocupa su jurisdicion.&lt;br/&gt;- Dista de la capital que es Toledo y de su vicaria once leguas y media y de los pueblos confinantes las siguientes: de Retuerta al oeste 2 leguas, de Ontanar al norte al otro lado de las sierras 3 leguas, entre poniente y norte Navalucillos 4, al mediodia El Orcajo 4 leguas, al poniente Los Alares 3, todos del otro lado de las sierras. Y ocupa su termino como 3 leguas.&lt;br/&gt;IV. Dirá  si está  a orilla de algun rio, arroyo, ó laguna, si á la derecha, ó la izquierda de él baxando agua abaxo: dónde nacen estas aguas, en dónde y con quién se juntan, y cómo se llaman: si tienen Puentes de piedra, de madera, ó Barcas, con sus nombres, y por qué Lugares pasan.&lt;br/&gt;- Tiene orilla de si una arroyo que llaman el Guali que nace al norte en la sierra que llaman de las Iruelas, que dista como legua y media de Navasdestena, y corre hacia el poniente y pasa inmediato al pueblo por el lado norte, y como a distancia de un quarto de legua de Navasdestena entra dicho arroyo en el rio que llaman de Estena. Este rio llamado Estena nace de la sierra mas elevada que llaman del Majano entre poniente y norte, distante como dos leguas de dicho Navasdestena, corre al mediodia a la falda de la cordillera de todas aquellas sierras hasta como un quarto de legua de Navasdestena que entra por un estrecho que hay entre las sierras como denota la figura, de alli sigue al mediodia por entre sierras al lugar de Hayjon, que dista de Navasdestena como 6 leguas y a la distancia de un quarto de legua del Aixon entre dicho Estena en el rio Guadiana. Y no tiene puente Estena ni barca, sin embargo de ser muy caudaloso.&lt;br/&gt;V. Expresarán los nombres de las Sierras: dónde empiezan á subir, dónde á baxar, con un juicio razonable del tiempo para pasarlas, ó de su magnitud; declarando los nombres de sus Puertos, y en dónde se ligan, y pierden, ó conservan sus nombres estas cordilleras con otras.&lt;br/&gt;- Las sierras todas ellas excepto las del oeste son muy agrias y de mucha elebacion y hay que pasarlas para ir a los dichos lugares confinantes y se necesita para ello como 5 horas de camino. Y en quanto a donde se ligan y pierden se dice lo mismo que va notado en respuesta de La Retuerta. (...La cordillera de sierras de norte principian diez leguas de Retuerta y se pierden a las 23...)&lt;br/&gt;VI. Que Montes, Bosques y Florestas tiene el Lugar, de qué matas poblados; cómo se llaman, á qué ayre caen, y quánto se extienden.&lt;br/&gt;- En quanto a esta pregunta se responde lo mismo que en La Retuerta. (Esta a todos haires poblado de encinas, que se reduce a monte, quejigos, robles, jara, brezo, romero, alcornoques, madroña, fresnos y mostajos y su extension fuera del termino es la que ocupa el territorio de Montes de Toledo, en el que esta situado este dicho pueblo...)&lt;br/&gt;VII. Quándo, y por quién se fundó el Lugar: qué armas tiene, y con qué motivo: los sucesos notables de su historia, hombres ilustres que ha tenido, y los edificios, ó castillos que aun conserva.&lt;br/&gt;- Se remite a donde se dice en la respuesta de La Retuerta. (Se ignora quanto contiene la septima pregunta del interrogatorio y en el archivo de dicha ciudad de Toledo se dice consta su contenido en donde se podra tomar la razon correspondiente)&lt;br/&gt;VIII. Quáles son los frutos mas singulares de su terreno; los que carece: quál la cantidad á que ascienden cada año.&lt;br/&gt;- Los frutos son los mismos que Retuerta. (Los frutos mas singulares son miel y cera y granos de todas especies... ... Y carece de todo lo demas pues aunque la cria de ganados de todas especies es bastante, estos son de forasteros que pastan con sus ganados en estos montes por tener aprovechamiento comun en ellos.)  La cantidad de miel ascendera como a 10 arrobas y de cera como 2 arrobas y los granos como 40 fanegas.&lt;br/&gt;IX. Manufacturas y Fábricas que tiene, de qué especie, y por quién establecidas: qué cantidad elaboran cada año: qué artífices sobresalientes en ellas; qué inventos, instrumentos, ó máquinas ha encontrado la industria para facilitar los trabajos.&lt;br/&gt;-No hay manufacturas ni fabricas.&lt;br/&gt;X. Quales son las Ferias, ó Mercados, y los dias en que se celebran: qué géneros se comercian, extrahen y reciben en cambio: de dónde, y para dónde: sus pesos y medidas, Compañías, y Casas de cambio.&lt;br/&gt;- Nada.&lt;br/&gt;XI. Si tiene Estudios generales, particulares, sus fundaciones, método y tiempo en que se abren: qué facultades enseñan, y quales con mas adelantamiento, y los que en ellas se han distinguido.&lt;br/&gt;- Nada.&lt;br/&gt;XII. Qual es su gobierno político, y económico: si tiene privilegios, y si erigió en favor de la enseñanza publica algun Seminario, Colegio, Hospital, Casa de Recoleccion y Piedad.&lt;br/&gt;-Nada.&lt;br/&gt;XIII. Las enfermedades que comunmente se padecen, y cómo se curan: número de muertos y nacidos, para poder hacer juicio de la salubridad del Pueblo.&lt;br/&gt;- Las enfermedades que se padecen en tiempo de verano somo (sic) como Retuerta (... tercianas y quartanas por causa del mal terreno y se curan con sangria y purga.) y se curan del mismo modo; numero de muertos de los 6 años 9, el de nacidos 9.&lt;br/&gt;XIV. Si tiene aguas minerales, medicinales, ó de algun beneficio para las fábricas: salinas de piedra , ó agua, canteras, piedras preciosas, minas, de qué metales, árboles y yerbas extraordinarias.&lt;br/&gt;- Nada.</description>
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      <title>Transcripcion del acta de la primera Llega</title>
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      <pubDate>Wed, 25 Feb 2009 02:52:13 +0100</pubDate>
      <description>&lt;a href=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Entradas/2009/2/25_Transcripcion_del_acta_de_la_primera_Llega_2_files/ActaLlega.jpg&quot;&gt;&lt;img src=&quot;http://www.navasdeestena.org/PARQUENACIONAL/Historia_y_Sociedad/Media/ActaLlega_1.jpg&quot; style=&quot;float:left; padding-right:10px; padding-bottom:10px; width:126px; height:167px;&quot;/&gt;&lt;/a&gt;&quot;En el nombre de dios amen. Sepan quantos esta carta vieren como nos los vesinos de toledo e los vecinos de talavera que algo anomos en los montes seyendo ayuntados en uno en el alyseda destena, domingo (l) fresedias de nsuiembre era de mill e tresientos e treynta e ocho años, por veer el recaudo e las carlas que teniemos los unos e los otros en rasón de la guarda de la tierra por rasón de los golfines e de los encobridores dellos, e veyendo los unos el recabdo de los otros, fumos ende muy placenteros; e por que entendiemos que es secuicio de dios e de nuestro señor el Rey don fernando e pro e guarda de la tierra, ordenamos todas estas cosas que aquí serán dichas. Primeramente ordenamos que sea entre nos hermandad de tal manera que doquier que supiéremos que andan golfines en término de toledo e talavera o aquellos que los encobrieren que nos lo fagamos saber los unos a los otros porque vayamos en pos ellos e los matemos e los echemos de la tierra, e aquellos que fueren llamados para esto e non quisieren venyr que peche cada uno cien maravedís.E otro si ponemos; en todos los pastores de los ganados que non son de nuestros terminos e anduvieren en nuestros términos e también en los de toledo como en los de talvera que ge lo fagamos saber como andan golfines en la tierra, e los que lo sopieren que vayan con nusco en pos; de ellos a matarlos o echarlos de la tierra e si non quissieren yr y o enbiar sus aydas que los echemos tanbién del término de toledo como de talavera que non finquen y ellos nin sus ganados. E otro sí ordenamos que quando fuéremos todos o dellos ayuntados en uno tanbién los de toledo como de talavera que ninguno non se atrefa a volver pelea entre nos, e qualquier que denostare a otro anantes que peche en pena unciente maravedís por cada ves que denostare, e qualquiera que metiese manos a cimas para otro que peche en pana cinquenta mareuedis. Otro sy yendo en pos los golfines o en pos daquellos que los encobriesen si pelea volvieren alguno segun dicho es que peche la pena sobre decha de los cinquenta mereuedís e si por aventura alguno firiese a tro que peche en pena cient marauedis e que sea recabdado fasta que vean como va el ferido e si alguno se quissiere escusar del non prender, seyendo llamados que peche la dicha pena de los cient marauedís, el que non lo quissiere facer. Otro si acordamos que si por aventura fueremos llamados para algunos ayuntamientos por nos e por algunos otros omes de tuera, e algunos y obiere que non quissieren all  yr que peche cada vno en pena cinquenta marauedis de los que non y fueren. E otro sí tenemos todos por bien e ordenamos de fascer cada año ayuntamiento para ordenar todas nuestras cosas que sean a servicio de dios e de nuestro señor el Rey e por e guarda de la tierra, e este ayuntamiento que sea en el alyseda de estena el primer día del més de agosto, e si este d¡a non fueren llegados que peche la persona que non viniere a la que viniere mill marauedís en pena. E otro sí los que fueren para armas tomar, que lleven sus ballestas con todo su aparejamiento o lancas con dardos por que se puedan acorrer e ayudar todos en uno cada que les fueren menester, ‚ qualquier dellos que no leuare sus armas como aquí dice, que peche en pena veynte marauedís, e si algunos de estos nuestros vesinos de esta nuestra hermandad cojieren omes algunos que sean para armas tomar e ayan a estar por ellos en los montes e aquellos que cojieren no tuvieren de qu‚ comprar armas, que se las compren sus amos de la soldada que los ovieren a dar, e si los mosos quisieres rescibir las armas en prescio de su soldada que se finquen con ellas e esquiten de sus soldadas tanto como costaron, e si las non quissieren rescibir que sirvan a sus amos con ellas quando se ovieren de partir de sus amos que vean si las armas han menos cabado alguna cosa de lo que costaron, e que lo desfagan de sus soldadas, e que sean las armas de sus amos; que si los amos no quissieren es conplir que paguen la pena de los veynte marauedís cada uno dellos, e seyendo yuntados qualesquier de nos de la hermandad que ahora sosos e ser n adelante quier en este ayuntamiento sobre lo dicho o yendo en pos de golfines o en pos los encobridores dellos o en qualquiera otro ayuntamiento de la hermandad, que ninguno sea osado de juzgar dados ni escaques, e si alguno los jugare, e otro si algunos omes de esta nuestra hermandad fisieren saber a qualesquier que de la hermandad sean en como andan golfines en la tierra que sean creidos por su palabra e que vayan con ellos o quier quo los llamaren; e si alguno de los vesinos de toldeo llamaren a los vesinos de talavera algunos dellos para qualquier de estas cosas que dichas son, e nonquisieren venyr porque ayan a caer el la pena que pueden prender los de toledo a los de talavera por esta rasón. E otro si los de talavera llamaren a los de Toledo por esta rasón que dicha es e non vinieren poque cayan en la pena que puedan. Otro sí prendan los de talavera a los de toledo por estas rasones sobre dichas, e todas estas penas que sean para fascer dellas lo que la hermandad toviere por bien e que sean de la moneda que entonces corriere por la tierra. E otro si cualquier destas penas sobre dichas que peche doblado la pena po que rogare. E nos los vesinos de toledo e los vesinos de talavera de la hermandad dicha otorgamos de tener encunplyr e guardar todo quanto en esta carta dice e de non incontra ello por ninguna manera; e qualquier de las partes de esta hermandad que quisiere fallecer o quebrantar esto sobre dicho es que peche a la otra parte mil maraudís; e sea firme e non venga en duda ambas las partes avenidas mandamos fascer ende dos cartas en un thenor partidas por ABC, la una que tenga la una parte en la otra. e otro sí rogamos a García Martinez de talavera, fijo de Jhoan...de talavera escrivanos e fernan péres vesinos de toledo que las sellasen con sus sellos. Otro sí a los omes quen en ellas escrivieren sus nombres que sean ende testigos. Fecha en el día dicho de la era sobre dicha. Yo garcía Yáñez fijo de martín domingo de talavera so testigo yo pero martines fijo de johan martines vesino de toledo so testigo. Yo ferran martines vesino en el arrabal de toledo so testigo&quot;.</description>
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