
Navas de Estena se está convirtiendo en una de las puertas de acceso más importantes al Parque Nacional de Cabañeros; precisamente al sector menos conocido por las rutas ecoturísticas y más virginal y representativo de la "zona de montes". El pueblo se asienta sobre pizarras arcillosas subhorizontales del Oretaniense inferior, fuertemente afectadas por una esquistosidad de plano axial subvertical, en cuyos alrededores son frecuentes los fósiles de invertebrados de diferentes niveles del Ordovicico Medio.
La larga convivencia del pueblo con los fósiles (acreditada en la fotografía del monumento al trilobites, en el patio del colegio) se traducirá en breve en la creación de una sección importante dedicada a la Paleontología del Ordovícico dentro del Centro de Interpretación y Museo de los Montes de Toledo, de inminente ejecución.